Aunque la pobreza medida por ingresos afectaba al 9,1% de las personas al cierre de la primera mitad de 2024, al verla con una mirada multidimensional (incluyendo carencias en educación, condiciones habitacionales, servicios básicos del hogar, protección social y empleo), el nivel de pobreza al cierre del año era de 18,9%, según la información publicada por el INE. De acuerdo al informe, las personas en esta situación están privadas, en promedio, en aproximadamente cinco de 15 indicadores que componen el indicador multidimensional.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) de Uruguay presentó el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), una herramienta pensada para monitorear la situación del país respecto a la pobreza, midiéndola más allá de los ingresos que perciben los hogares. A su vez, está pensada para contribuir a la erradicación de la pobreza en todas sus formas.
El IPM busca ser una herramienta oficial y permanente en el país, junto con las medidas de pobreza monetaria tradicionales, que apuntará a comprender las carencias de vida más allá del nivel de ingreso.
La presentación estuvo a cargo de Diego Aboal, director del INE; Pablo Ruiz, coordinador residente de Naciones Unidas; Alfonso Fernández de Castro, representante PNUD en Uruguay; Diego Zavaleta por PNUD; Ricardo Nogales por la Iniciativa sobre Pobreza y Desarrollo Humano de Oxford (OPHI) de la Universidad de Oxford; y Andrea Macari, directora de la División Estadísticas Sociodemográficas del INE.
De acuerdo a los primeros resultados, en Uruguay el 18,9% de la población vive en situación de pobreza multidimensional. Ello implica que estas personas están privadas en cuatro o más de los 15 indicadores que integran las dimensiones de educación, condiciones habitacionales, servicios básicos del hogar, protección social y empleo (pobres multidimensionales). La intensidad de la pobreza multidimensional en Uruguay indica que las personas en esta situación están privadas, en promedio, en aproximadamente cinco de 15 (33,7%) indicadores que componen el IPM.
Si bien aún no están los datos de pobreza por ingreso correspondientes al conjunto del 2024, la última medición semestral, correspondiente a la primera mitad del año pasado, indicó que un 9,1% de las personas vivían bajo la línea de pobreza, la mitad de lo que ahora arroja el IPM para el cierre del año.
Las distintas pobrezas
Los datos obtenidos en el IPM expresan que el 17,5% de la población vive en hogares pobres donde al menos uno de sus integrantes mayores de 18 años presenta carencias en años de escolarización. Un 13% de la población vive en hogares pobres donde al menos un miembro de 18 años o más del mismo enfrenta condiciones de informalidad laboral. Un 11,2% de la población habita en hogares pobres multidimensionales con problemas en la infraestructura y/o materiales de sus viviendas.
La pobreza multidimensional afecta en mayor proporción a la población del interior del país en comparación con Montevideo. El 21,4% de la población del interior vive en pobreza multidimensional, y esta proporción es 15,1% en Montevideo. En promedio, sin embargo, la intensidad con la que las personas pobres experimentan esta condición en el día a día es comparable, ya que, en ambos casos, en promedio, la población pobre está privada en cinco de los 15 indicadores considerados.
El nuevo indicador
El IPM fue desarrollado por el INE en una alianza técnica estratégica con el PNUD y OPHI de Oxford. El proceso de construcción del IPM comenzó en 2022 y recogió importantes avances realizados hasta ese momento por el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), estudios académicos sólidos, leyes vigentes, así como planes de desarrollo nacionales. Además, se hicieron consultas en diversas instancias con instituciones públicas y expertos en las temáticas cubiertas en las dimensiones e indicadores considerados.
De ahora en adelante, el INE calculará el IPM para Uruguay empleando los datos de la Encuesta Continua de Hogares (ECH). La primera versión del IPM nacional hace uso de los más recientes datos (2024) de esta encuesta, la cual tiene características particulares de estabilidad en el tiempo y amplitud de cobertura, permitiendo, además, medir aspectos esenciales de las condiciones de vida de los uruguayos. La frecuencia anual permitirá hacer un seguimiento minucioso de la pobreza multidimensional y abre la posibilidad a analizar con mayor detenimiento la eficacia de las políticas públicas y los programas de lucha contra la pobreza.
Según se explicó, el indicador multidimensional brinda una imagen más completa de la pobreza en el país, y permite identificar los lugares y grupos de población más afectados por la pobreza, así como la contribución de los diferentes indicadores a las carencias de vida de la población, con el objetivo de proporcionar directrices estratégicas para no dejar a nadie atrás y reducir así la pobreza y las desigualdades.
El IPM no sustituirá la medición de la pobreza por ingresos, sino que la complementa para mejorar la focalización de las acciones públicas destinadas a erradicar la pobreza en todas sus formas.
El director del INE, Diego Aboal, señaló que el IPM “es un proyecto de larga data y la concreción es muy importante” y lo definió como un hecho histórico y “una ganancia para el país”. “Con el IPM vamos a mirar hacía muchos lugares (…) nos va a dar una visión global y una mirada más estructural”, sostuvo.