MEF trasladó preocupación al INE por los datos de empleo y pobreza que “estarían siendo inconsistentes”

Desempleo subió nuevamente en enero y volvió a ubicarse en el nivel del 8%

La tasa de desempleo aumentó en enero a 8,1%, registrando su segundo incremento mensual consecutivo, lo que se debió exclusivamente a una caída del empleo, puesto que la tasa de actividad se mantuvo estancada, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Por otra parte, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) le trasladó al INE su preocupación por compatibilizar la medición de indicadores de pobreza y de empleo, entendiendo que “hoy tenemos indicadores (…) cuyos resultados estarían siendo inconsistentes”.

Tras registrar una importante caída entre setiembre y noviembre de 2024, en la que el indicador se acercó al 7%, la tasa de desempleo registró dos importantes subas mensuales en diciembre y enero, ubicándose en 8,1% en el primer mes del año. De esta forma, la desocupación vuelve al nivel del 8% en el que se ha mantenido (con oscilaciones puntuales) desde comienzos del año 2022.

Este aumento del desempleo en el primer mes del año obedeció exclusivamente a la caída del empleo (proporción de personas en edad de trabajar con empleo), puesto que la tasa de actividad (proporción de personas en edad de trabajar que tienen trabajo o lo buscaron) se mantuvo estable en el mes.

No obstante, medido en términos interanuales, el desempleo muestra un descenso de medio punto porcentual en comparación con enero de 2024 (8,6%), resultado de un mayor empleo que permitió compensar la mayor cantidad de personas que se volcaron al mercado en busca de un trabajo.

La tasa de empleo pasó de 59,8% en diciembre a 59,4% en enero, aunque en términos interanuales registra un crecimiento de un punto porcentual en relación a enero de 2024 (58,8%). En tanto, la tasa de actividad se mantuvo en enero en el mismo nivel de diciembre, de 64,6%, un dato tres décimas de punto mayor al registrado en enero del año pasado.

Por otra parte, al observar las características de las personas ocupadas se estima que el 9% se encuentra subempleada (trabaja menos de 40 horas semanales y manifiesta su intención de hacerlo más), mientras que el no registro a la seguridad social por el trabajo principal se sitúa en 21,3%.

No me cierran

En otro orden, el MEF le trasladó al INE su preocupación de compatibilizar la medición de indicadores de pobreza y de empleo, a raíz de la divulgación del nuevo Índice de Pobreza Multidimensional (ver CRÓNICAS viernes 21 de febrero, página 11).

Hasta ahora, la pobreza se estimaba únicamente midiendo la cantidad de personas con ingresos por debajo de determinado umbral de ingresos, pero el nuevo indicador incorpora cinco dimensiones para captar las privaciones que enfrentan los hogares: educación, condiciones habitacionales, servicios básicos, protección social y empleo.

Por otra parte, se recuerda que en 2021 el INE introdujo un cambio metodológico para mejorar la captación de los indicadores de empleo, por ejemplo, ampliando el número de hogares encuestados, pasando de 3.400 a más de 10.000. Sin embargo, se advierte que “este cambio metodológico no se aplicó para el relevamiento de los ingresos del hogar y la pobreza que, desde entonces, pasó a estimarse con una muestra de 2.000 hogares”. Por tanto, los cambios realizados para una mejor medición del mercado de trabajo, llevaron a diferencias en los datos de creación de empleo según surja de los indicadores de empleo o de los indicadores de pobreza, del propio INE, diferencias que superan los 40.000 empleos en 2023.

“En consecuencia, este problema y otras situaciones de sub-captación detectadas, han afectado la medición de la pobreza por ingresos en los últimos años. La medición de un Índice de Pobreza Multidimensional es un paso en la dirección correcta, pero no está ajeno al problema mencionado en la medición de pobreza por ingreso. Hoy tenemos indicadores de empleo y de pobreza del propio INE cuyos resultados estarían siendo inconsistentes”, señala el comunicado.

En tal sentido, se indica que el MEF le trasladó al INE esta preocupación de compatibilizar la medición de los indicadores de pobreza y de empleo, y se dejó constancia de ello en los documentos de transición entregados al equipo económico del nuevo gobierno.