Pese a que la inflación acumuló en enero su vigésimo mes dentro del rango objetivo, las expectativas “se separaron de sus mínimos históricos” y dos de las tres medidas relevadas por el Banco Central (BCU) se ubican por fuera del rango meta, según advierten las minutas de la última reunión del Comité de Política Monetaria (Copom) realizada el pasado 13 de febrero. Por su parte, si bien las proyecciones de la entidad mantienen la inflación dentro del objetivo, las mismas fueron “revisadas levemente al alza”. En materia económica se espera que la actividad mantenga el desempeño positivo en la primera mitad del año, a impulso del consumo privado y la demanda externa.
La última reunión del Copom estuvo marcada por la decisión de elevar la tasa de interés en un cuarto de punto porcentual, llevándola al 9%, una decisión que refleja la creciente preocupación de la autoridad monetaria por el repunte de las expectativas de inflación.
Para tomar esa decisión, las autoridades del BCU analizaron todo el panorama internacional (ver recuadro) y local, sobre el cual mantienen una visión positiva, aunque con algunas observaciones que pueden interpretarse como señales de alerta.
Las minutas, o actas de la reunión, evidencian que las autoridades del BCU evalúan que en el cierre del 2024 la actividad habría continuado creciendo (los datos oficiales se conocerán en marzo), y que se espera que ese desempeño positivo se mantenga en los próximos dos trimestres, a impulso del consumo privado y de la demanda externa neta.
Por su parte, respecto al mercado laboral, remarca que “exhibió señales positivas en el cuarto trimestre respecto al tercero”, con una caída de casi medio punto porcentual en la tasa de desempleo, como resultado de un leve incremento de la tasa de empleo, que pasó de 59,2% a 59,4%, y una ligera caída de la tasa de actividad, que pasó de 64,5% a 64,3%. Por su parte, los indicadores de ingresos “muestran que en el cuarto trimestre de 2024 la masa salarial real aumentó 0,6% respecto al trimestre anterior”.
Inflación
En cuanto a la inflación, el informe remarca que en enero se ubicó en 5,05% interanual, lo que implicó una reducción de 44 puntos básicos respecto al dato de diciembre y medio punto porcentual debajo de lo registrado en enero de 2024, completando así 20 meses consecutivos dentro del rango meta (3%-6%). No obstante, la inflación subyacente se incrementó a 6,1% y se encuentra fuera del rango meta por primera vez desde abril de 2023. Este comportamiento se explica principalmente por la suba de los precios Transables, que se acercaron al techo del rango (de 5,5% a 5,9%), a partir del aumento de los Servicios transables, Carnes y pescados y, en menor medida, Bienes manufacturados no comestibles. Alimentos y bebidas diversos transables fue el único que no aumentó en términos interanuales. Esto fue compensado por la desaceleración de los no transables, que pasaron de 6,5% a 6,4%, registrándose reducciones en tres de las cuatro categorías: Comidas y bebidas preparadas fuera del hogar, Panes y cereales y Alquileres.
En cuanto a las expectativas, se advierte que “se separaron de sus mínimos históricos en los últimos tres meses y, actualmente, dos de las tres medidas consideradas por el BCU se ubican fuera del rango meta: empresarios 6,5% a enero y mercados financieros 6,1% a febrero”. En tanto, la mediana de los analistas se ubica en 5,95% a enero, un nivel cercano al techo del objetivo.
De esta forma, el promedio de los indicadores de expectativas de inflación a 24 meses alcanzó el 6,12% en enero. No obstante, las proyecciones del BCU indican que la inflación se mantendría dentro del rango meta en todo el Horizonte de Política Monetaria (HPM), esperándose un leve incremento en febrero y marzo y un descenso en los meses siguientes. Aún así, esas proyecciones fueron revisadas levemente al alza respecto a la reunión anterior.
En este marco fue que el Copom “mantuvo su valoración positiva del funcionamiento de los canales de trasmisión de la política monetaria” y, en consecuencia, definió un incremento de 25 puntos básicos en la tasa de política monetaria, ubicándola en 9%. Asimismo, reafirmó “el objetivo de que las expectativas de inflación de los agentes retomen su convergencia y contribuir a que la inflación se ubique en el centro del rango en el HPM”.
Esta decisión volvió a ser adoptada por la totalidad de los integrantes del directorio, incluyendo al director en representación del Frente Amplio, Ignacio Berti.
Economía global “exhibe perspectivas menos favorables”
El escenario internacional constituye un punto especial de atención para las autoridades, ya que su evolución puede condicionar las perspectivas para un país tan chico y abierto como Uruguay. En tal sentido, se evaluó que la actividad económica global “exhibe perspectivas menos favorables”, con EEUU que podría tener en el corto plazo un crecimiento algo mayor a lo esperado, pero con las principales economías emergentes presentando un menor dinamismo.
Por su parte, la inflación global mantiene la persistencia en su componente núcleo en un contexto de mayores presiones sobre los precios derivadas de la incertidumbre generada por las medidas comerciales recientemente anunciadas. La Reserva Federal (Fed) mantuvo la tasa de referencia, tras acumular previamente tres recortes consecutivos de 25 puntos básicos cada uno. “Esta pausa en el ciclo de baja se explica por las presiones inflacionarias”, indican las minutas. En consecuencia, el cambio en las expectativas respecto a la evolución de la tasa de la Fed incide en una suba del rendimiento de los Treasuries y en el valor del dólar.
En cuanto a la región, el comunicado se limita a señalar que Brasil mantiene sus perspectivas de crecimiento en un contexto de presiones sobre la inflación, mientras que Argentina continúa con la implementación de su plan económico.