La economía mostró un repunte en 2024

Con recuperación en varios sectores

La actividad económica de Uruguay se expandió 3.1% en 2024. Este crecimiento estuvo impulsado por la zafra de cultivo de verano, la celulosa, la generación de energía hidráulica y el comercio. 

Por Sofía Tuyaré (*)

Luego de un magro crecimiento en 2023, marcado por la prolongada sequía que afectó principalmente al sector agropecuario y que tuvo impacto en el conjunto de la economía, Uruguay logró repuntar en 2024.

El nivel de actividad creció el año pasado, reflejando la recuperación de diversos sectores luego de un período complejo para varias ramas de actividad. Sin embargo, para 2025 se espera una moderación en el ritmo de crecimiento, en un contexto de mayor incertidumbre tanto a nivel local como internacional.

El PIB repunta

Según el informe de Cuentas Nacionales del Banco Central del Uruguay (BCU), el Producto Interno Bruto (PIB) aumentó 3.1% en 2024, tras un ligero crecimiento de 0.7% en 2023. El aumento del año pasado se explica principalmente por el mejor desempeño de la zafra 2023/2024 respecto a la anterior -que fue golpeado duramente el sector por la sequía-, el aumento de la generación de energía hidráulica, el incremento del comercio y la producción de celulosa. En la vereda de enfrente, la construcción tuvo un desempeño contractivo producto de que culminaron las obras del Ferrocarril Central. 

Producto Interno Bruto de Uruguay

Fuente: elaboración propia en base a datos del BCU

Según sectores

Si se analiza el comportamiento del PIB por ramas de actividad, se destacan varios sectores con una incidencia positiva en el crecimiento económico. El sector Agropecuario, Pesca y Minería mostró una significativa recuperación, impulsado por el incremento en la producción de cultivos de verano, que en 2023 se habían visto fuertemente afectados por la severa sequía. A esto se sumó un mejor desempeño del sector de la celulosa.

Por su parte, el sector de Energía eléctrica, Gas y Agua registró un crecimiento sostenido, explicado principalmente por el incremento en la generación de energía renovable. En el ámbito del Comercio, Alojamiento y Suministro de comida y bebidas, se observó un mayor dinamismo tanto en la actividad comercial como en los servicios de alojamiento y gastronomía, reflejando una recuperación del consumo interno y del turismo.

Finalmente, la Industria manufacturera se vio impulsada especialmente por el aumento de la producción de celulosa, debido a la puesta en marcha de la tercera planta del sector.

Desde la demanda

Desde el punto de vista de los componentes del gasto, el resultado de 2024 se explica en especial por el incremento de la demanda externa y en menor medida por la interna. 

Por el lado externo, las exportaciones de bienes y servicios aumentaron, mientras que las importaciones disminuyeron. Para el caso de la demanda interna, el consumo de los hogares y el gasto del gobierno se incrementaron pero la inversión se contrajo. 

Expectativas

A pesar de la expansión alcanzada en 2024, Uruguay enfrenta un escenario externo más adverso. Entre los principales desafíos se destaca el giro al proteccionismo de economías claves como Estados Unidos, que incrementa el riesgo a una nueva guerra comercial, con impacto global. A esto se le suma que se pronostica una desaceleración del crecimiento de economías como la estadounidense y la china, dos potencias que tienen efectos en el producto mundial. Otros riesgos globales podrían afectar el dinamismo de la actividad local en el correr de este año. 

En este contexto más desafiante, las estimaciones indican que el crecimiento sería más moderado en 2025, con importantes retos tanto en el frente externo como en la consolidación del crecimiento interno. 

Según la Encuesta de Expectativas que mensualmente publica el BCU, la mediana de los analistas proyectan que la economía uruguaya se expanda pero a un menor ritmo que el año pasado. Se estima que el PIB aumente 2.5% en 2025 y 2.4% en 2026.

Empleo y PIB

La pregunta que surge en este análisis es si el crecimiento del PIB se tradujo en más puestos de trabajo. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en enero de 2025, la tasa de actividad a nivel nacional se ubicó en 64.6%, mientras que la tasa de empleo alcanzó el 59.4% y la tasa de desempleo fue del 8.1%. En términos absolutos, esto equivale a 1.75 millones de personas ocupadas y 154 mil desocupadas.

A lo largo de 2024, la tasa de empleo promedió el 59%, lo que representa un aumento de 0.9 puntos porcentuales respecto a 2023 (58.1%). Por su parte, la tasa de desempleo se situó en 8.2%, apenas por debajo del 8.3% registrado en 2023.

Los datos muestran un repunte en la generación de empleo, que acompaña a la recuperación en algunos sectores de la economía. Sin embargo, la mejoría es moderada, y esto genera cautela ante un escenario más desafiante producto de la incertidumbre y el nuevo panorama internacional. 

Tasa de empleo (%)

Fuente: elaboración propia en base a datos del INE

(*) Economista, integrante del departamento de Consultoría de Carle & Andrioli, firma miembro independiente de Geneva Group Alliance.