-En campaña usted anunció que la movilidad y la limpieza serían los ejes principales de su gestión. Una vez que culmine su mandato, ¿qué le gustaría ver materializado en hechos específicos en estos dos ítems?
-Habíamos planteado que las prioridades eran las que marcaba la gente. En las encuestas sistemáticas que hace la Intendencia desde hace décadas sobre la percepción que la ciudadanía tiene de las actividades que lleva adelante la comuna, muchas tienen valoración positiva, pero las dos áreas más deficitarias son las de limpieza y recolección de residuos y un poco más lejos la movilidad y el tránsito. En materia de limpieza hay líneas de acción. Primero hay cuestiones de carácter educativo y cultural que debemos desarrollar. Hay que cambiar el vínculo que la ciudadanía tiene con los residuos y empezar a reciclar desde el hogar, la empresa o el comercio, sabiendo que lo que se separa va a plantas de clasificación. A su vez, está el cambio en la ingeniería de recolección de residuos, que pasa por retirar contenedores de la vía pública y sustituirlos por contenedores intradomiciliarios o intraprediales, para edificios o cooperativas, por ejemplo. Se trata de un esquema similar al que se desarrolló en Canelones, con el que la ciudadanía percibe una mejora clara en la gestión de residuos. Parte del diagnóstico es que hay mucha basura, pero, además, la basura está mucho tiempo en la vía pública, y este cambio apunta a reducir los problemas que esto genera.
-¿Y en cuanto a la movilidad? Han pasado las administraciones y no se ha abordado el tema en profundidad. ¿Por qué?
-Así como digo que hoy Montevideo procesa muchísima más basura que antes, también la realidad es que cada vez hay más autos en la capital. Hay 25.000 automóviles nuevos por año. Están dadas las condiciones para que se haga un proyecto que contribuya a dar agilidad al tránsito. Creo que hoy, en un comparativo internacional, Montevideo no tiene serios problemas de movilidad. Lo que pasa es que los montevideanos estamos acostumbrados a mucha fluidez en el tránsito. De todas maneras, tenemos que hacer algo para que esto no empeore, sino que mejore. Está planteado un proyecto ambicioso de movilidad, relacionado a una visión metropolitana y que involucra, además de las intendencias de Montevideo y Canelones, al gobierno nacional, por la envergadura del proyecto. Tiene una dimensión tal, que sin la concurrencia del gobierno nacional no sería viable.
-¿En qué está este proyecto?
-Estamos conversando en base a propuestas que se han recibido. Una cosa es ver las propuestas en cuanto al dibujo final de cada una y otra es analizar los proyectos en profundidad, evaluando cómo va a quedar esto y qué pasa durante los años en los que haya que llevar a cabo la construcción, además de los cambios en las reglas de movilidad y en el transporte público que hay que efectuar. Todo esto se está analizando y es mucho más complejo de lo que la gente piensa, pero se está avanzando. Aspiramos a tener, en un tiempo breve, la definición del proyecto más global y posteriormente ver las etapas de esa iniciativa para hacer las licitaciones correspondientes.
-¿Cómo se va a reestructurar el transporte público? Uno de los reclamos que hacen los usuarios hoy es la falta de frecuencias, por ejemplo.
-Son muchos equilibrios que hay que mantener para tener un impacto en la movilidad. La generación de corredores prioritarios para el transporte colectivo evidentemente va a contribuir a una mayor movilidad en lógica de transporte público y obviamente el generar corredores preferenciales significa que hay que cambiar los diagramas de las líneas de transporte que son prácticamente las mismas desde que todos nacimos. Eso tiene que cambiar y debe ser congruente con la existencia de corredores preferenciales. Eso permitirá volcar unidades a zonas de Montevideo donde hoy hay déficit de conectividad, con la lógica de nutrir los corredores centrales. Eso es parte del diseño del proyecto madre, que no solo apunta a generar una infraestructura.
-Usted anunció un plan de reestructura de las finanzas que regirá hasta marzo de 2026, además de que la Intendencia de Montevideo (IM) registró un déficit en 2024 que fue de aproximadamente US$ 90 millones. A su entender, ¿a raíz de qué se generó esta situación financiera en la IM?
-Montevideo tenía un déficit importante. Hay muchos factores que confluyen a eso, muchos que son ajenos a la IM, como el retaceo de recursos del gobierno central, la necesidad de que la IM saliera a tapar agujeros que el gobierno no tapaba en momentos críticos. También está la dificultad que tuvo la IM en la administración anterior para obtener financiamientos extrapresupuestales y había un tipo de relacionamiento que no posibilitaba que la IM solicitara mecanismos de financiamiento tipo fondos o fideicomisos, lo que influye en la parte financiera de la comuna. Siempre hay oportunidades de mejora en lo financiero, lo que les ocurre a todos los organismos, pero lo que está claro es que percibimos que había una situación financiera muy compleja en el arranque de la administración que se debía corregir, para mirar hacia adelante con otra perspectiva de poder hacer todas las políticas que tenemos planteadas. Las medidas que tomamos impactaron sobre empresas y trabajadores, y estimamos que implicarán un ahorro aproximado de US$ 19 millones, de los cuales 15 tienen que ver con medidas vinculadas a empresas, principalmente de gran porte. Obviamente esto se hizo en un acuerdo entre partes, sin violentar ningún contrato. Difícilmente en ese esquema se pueda decir que tomamos a los trabajadores como variable de ajuste cuando la contribución de las medidas vinculadas a empresas es casi cuatro veces más grande. Y así como a las empresas no les gusta que les digan que se les va a pagar menos durante un tiempo, es razonable la reacción de trabajadores y el sindicato respecto a las medidas tomadas.
-¿Qué motivó la decisión de reestructurar TV Ciudad?
-Lo que se ha planteado en TV Ciudad no tiene que ver con temas de restricción financiera. No es parte de las medidas de reordenamiento financiero. Y no es TV Ciudad la que se reestructura, es la programación del canal, con una nueva dirección, que tiene una visión que toma cosas de la anterior, y cambia otras.
-En el marco de la elaboración del presupuesto, la secretaria general de la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom), Silvia Tejera, manifestó que serán 600 los trabajadores que perderán su trabajo, si se compara con el presupuesto enviado por la anterior administración. ¿Cuál es el número real?
-Una cosa es los presupuestos que se mandan, otra cosa es la vida real. Hoy, entre los funcionarios presupuestados y contratados, la comuna tiene, aproximadamente, 8.100 trabajadores. Se han retirado un número importante en estos años.
-¿Ese número se mantiene desde que asumió?
-Durante 2025 hubo gente que se retiró y nosotros tenemos en mente dos procesos paralelos. No tiene sentido decir, a priori, cuántos trabajadores debería tener la IM hasta no hacer algo que nunca se hizo, que es definir la estructura funcional objetivo. Y en ese trabajo vamos a abocarnos, en diálogo con Adeom. Más allá de eso, somos conscientes de que hoy en la IM hay un número más reducido de trabajadores de los que debería haber y en 2026 vamos a hacer llamados.
-¿Por qué hay menos trabajadores?
-Por lo que decía antes: en 2023, 2024 y 2025 se retiraron aproximadamente 500 personas.
“El presupuesto municipal ronda entre los 700 y 800 millones de dólares”
-¿Cuáles son los grandes números del presupuesto municipal?
-El presupuesto municipal ronda entre los 700 y 800 millones de dólares. Casi la mitad está destinado a remuneraciones, después hay un porcentaje importante que se va en gastos de funcionamiento, un 12% que está destinado a gastos de inversión y un porcentaje muy bajo, aproximadamente del 2%, que se va en amortización e intereses, en definitiva, gastos financieros del endeudamiento. En cuanto a los servicios, la recolección de residuos es el sector que implica mayor volumen de trabajadores y gastos en materia de equipamiento, con camiones y usinas de tratamiento. También hay otro rubro que implica un gasto importante, que solo lo hace la IM y ninguna otra comuna, que es el saneamiento. Se trata de un proceso muy costoso, que en el país generalmente lo hace OSE, excepto en Montevideo.