La CCE se reunió el pasado martes 27 de enero en el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU). El presidente de la entidad, Leonardo Loureiro, explicó que el objetivo de la asamblea es “sembrar una agenda de propuestas, no solo de diagnóstico”, para acompañar los cambios estructurales que atraviesa el país.
Uno de los ejes que concentró mayor atención fue la evolución del tipo de cambio. “El valor del dólar ha pasado un umbral que afecta a todos”, aseguró Loureiro. En ese sentido, advirtió que la pérdida de competitividad no solo compromete a los sectores exportadores, sino que puede trasladarse al mercado laboral: “Si las empresas se ven afectadas, eso puede impactar en las fuentes de trabajo”.
Como ejemplo, citó al sector turístico, que atraviesa una temporada positiva, pero con márgenes deteriorados. “Hoy se estima que la rentabilidad bajó un 20%”, precisó, al tiempo que recordó que muchos contratos se cerraron con un dólar sensiblemente superior al actual. “A fines de 2024 la divisa estaba en 43 o 44 pesos y hoy ronda los 37”, comparó.
Si bien reconoció condicionantes internacionales, Loureiro consideró que “hay otro tipo de acciones que se pueden tomar” a nivel local y confió en el anuncio de medidas adicionales. En ese marco, remarcó que la inserción internacional también involucra la atracción de inversiones productivas, un proceso sensible a los costos relativos del país.
Tecnologías emergentes y productividad
Otro de los puntos centrales fue la decisión de la CCE de impulsar una agenda específica en formación y educación en tecnologías emergentes. En diálogo con CRÓNICAS, el directivo detalló que el concepto abarca “inteligencia artificial, blockchain, computación cuántica, internet de las cosas, cloud computing y tecnologías verdes”.
Según expuso, estudios internacionales muestran que el sector privado uruguayo hace un uso limitado de estas herramientas para mejorar la productividad. “Queremos generar actividades de sensibilización para acelerar los procesos de innovación”, manifestó, alertando que Uruguay cayó en el índice global de innovación.
Consultado sobre el impacto de la inteligencia artificial en el empleo, fue enfático: “No se salva ninguna industria del impacto de la IA”, aunque aclaró que el efecto “puede ser positivo” si se utiliza para mejorar la competitividad.
China y UE–Mercosur en la agenda
La agenda internacional también ocupó un lugar relevante. La CCE participará del próximo viaje oficial a China junto al presidente de la República, Yamandú Orsi. “China hoy es nuestro principal socio comercial en bienes”, destacó Loureiro, subrayando que ese vínculo requiere un trabajo coordinado entre el sector público y el privado.
“El gobierno chino es muy protocolar y valora que las empresas viajen acompañadas por el gobierno”, añadió, resaltando que estas misiones refuerzan los lazos comerciales y generan respaldo institucional.
En relación con el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, lo definió como “muy favorable a los intereses del país” y descartó un retroceso pese a las demoras en el proceso europeo. “Estimamos que en un año o un año y medio va a estar operativo”, pronosticó, e instó al sector empresarial a prepararse para aprovechar las oportunidades que surgirán a raíz de dicha alianza.
Tipo de cambio, salarios y decisiones de inversión
Durante la conferencia, Loureiro se refirió al impacto del tipo de cambio sobre los costos laborales. Al ser consultado acerca de si Uruguay sigue siendo competitivo, fue contundente: “A valores del dólar actual, no”.
En ese marco, mencionó que estudios recientes ubicaban al país en una posición intermedia entre Asia y Europa, aunque esa relación se deterioró con rapidez. Según su visión, en diciembre Uruguay se encontraba “al mismo nivel de costo que Alemania”.
Respecto a la última ronda de Consejos de Salarios, la evaluación fue positiva, pese a no ser la pauta preferida por el empresariado. “La mayoría de los sectores cerraron en la base establecida por el gobierno”, concluyó.
Finalmente, insistió en que el crecimiento proyectado requiere inversión genuina. En ese sentido, advirtió que, si el rendimiento exportador continúa afectado por el dólar, ese será el factor determinante que las empresas evaluarán antes de volcar capital.