Al margen de la iniciativa, la actividad también se capitalizó para realizar el lanzamiento de una nueva edición del Premio Nacional de Eficiencia Energética, una iniciativa que está en marcha desde 2009 con el objetivo de reconocer a organizaciones, empresas e instituciones educativas por su compromiso en la materia.
La ceremonia contó con la titular de la cartera, Fernanda Cardona, quien señaló que “lo que fue la revolución de nuestra matriz eléctrica ahora tiene que convertirse también en una revolución de la matriz energética”. En rueda de prensa, la jerarca sostuvo que para las empresas “ahorrar en eficiencia energética repercute en la competitividad y bajar los costos”, con lo que “se traduce en resultados absolutamente cotidianos”.
Consultada por cómo puede impactar en Uruguay la escalada bélica en Medio Oriente a través de los precios energéticos, dijo que es preciso “monitorear la situación” y el país “hace tiempo viene comprando en Occidente, no tanto en Oriente, con lo cual al día de hoy no lo vemos como un problema directo”, advirtió.
También participaron otros jerarcas como el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño; de Transporte y Obras Públicas, Lucía Etcheverry; de Educación y Cultura, José Carlos Mahía; de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Tamara Paseyro; y el titular de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Rodrigo Arim.
Etcheverry, por su parte, aseveró el rol que tiene el transporte en el proceso de transición y dijo que su cartera trabaja en pos de que en 2050 la mitad de la flota vinculada al aparato público sea sostenible a través de la electromovilidad, además de promover el alumbrado LED en ciudades junto a otras iniciativas que inciden directamente en la vida cotidiana de la población, recogió el portal de Presidencia. Paseyro aseguró que su dependencia incluye estándares energéticos en licitaciones de obras, cooperativas y proyectos de vivienda promovida, no solo para impulsar la sostenibilidad, sino también para que los costos se mantengan accesibles a las familias.
Ortuño calificó a la eficiencia como una herramienta que sirve a la hora de responder ante el cambio climático y destacó puntualmente la contribución uruguaya para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en el marco de sus compromisos internacionales. Mahía dijo que la tarea también implica un cambio cultural y, precisamente, el sistema educativo resulta un ámbito clave para discutir el tema, que deberá estar incorporado de cara a la formación de nuevas generaciones. Arim, en otro eje, celebró el proceso que transitó el país hacia energías renovables con cimientos en las políticas públicas y aseveró que el plan es una nueva etapa, por lo que implementarlo requerirá una gobernanza institucional sólida.