Banco Santander y Visa anunciaron la culminación con éxito del primer piloto controlado de comercio gestionado por agentes de inteligencia artificial del banco en varios países de América Latina. La prueba se desarrolló en Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay utilizando la tecnología Visa Intelligent Commerce (VIC).
El piloto representa un avance en la forma en que los consumidores podrían delegar tareas de compra a agentes de inteligencia artificial de manera segura y bajo parámetros de consentimiento definidos. La iniciativa forma parte de los desarrollos vinculados al denominado comercio agéntico, un modelo en el que sistemas de IA pueden ejecutar transacciones en nombre de los usuarios.
Visa Intelligent Commerce ofrece un conjunto de tecnologías integradas que aprovechan la infraestructura de pagos de Visa para permitir transacciones seguras, transparentes y con consentimiento iniciadas por agentes de inteligencia artificial. De esta manera, se busca garantizar el cumplimiento de estándares de seguridad y requisitos regulatorios.
Durante el piloto, los agentes de IA completaron con éxito la compra de libros en Argentina, Chile, México y Uruguay, mientras que en Brasil realizaron la compra de bombones, una prueba de ejecución en distintos mercados y sectores.
“Este es un paso importante para convertir la compra asistida por IA en una realidad práctica. Al probar transacciones reales, demostramos cómo estas tecnologías actúan como habilitadores de un comercio agéntico seguro e interoperable que preserva las protecciones al consumidor y los controles del emisor”, afirmó Matías Sánchez, responsable global de Tarjetas y Soluciones Digitales de Banco Santander.
Por su parte, Catalina Tobar, líder de Productos de Crecimiento y Alianzas para Visa América Latina y el Caribe, señaló que “el piloto con Santander marca un momento decisivo para el comercio en América Latina”.
Según investigaciones de Visa, más del 70% de los consumidores latinoamericanos ya han integrado la inteligencia artificial en sus procesos de compra. Con este escenario, el comercio agéntico podría consolidarse como una nueva forma de interacción entre consumidores, plataformas y comercios en los próximos años.