“En esta edición, el programa cuenta con el acompañamiento de CTC-Claeh Salto, el grupo Global Shapers Salto, la empresa Firomix y el proyecto Antel Integra, articulando esfuerzos para fomentar la reutilización, el reciclaje responsable y la concientización ambiental en nuestra comunidad”, sostuvo la misiva que divulgaron desde la gremial local en relación a la coordinación entre compañías que hizo posible el proyecto.
Según informaron desde la institución, al margen de evitar la contaminación, también “agrega valor en licitaciones y compras”, ya que “muchas empresas prefieren proveedores responsables con el ambiente”, lo que traslada el esfuerzo ecológico al ámbito de la ventaja en la competencia comercial.
La referente de la cámara empresarial de Salto, Ana Bartaburu, dijo a CRÓNICAS que la idea surgió a partir del trabajo mancomunado entre dos comisiones: Medio Ambiente y Norte Tecnológico. Se trata del tercer ciclo tras una primera experiencia de prueba en 2024 de unos 15 días y, dado que resultó satisfactoria, se fue extendiendo por más de un mes.
En sus palabras, el fin primero es “llegar a las personas” que desconocen dónde tirar este tipo de elementos a pesar de “tener ganas de hacerlo”, ya que “la población en general tiene la conciencia de que deberíamos hacerlo mejor, pero a veces no están las herramientas”. Precisamente, respecto al origen de los residuos, dijo que la mayoría es de particulares “porque las empresas más grandes ya tenían de alguna manera gestionado cómo lo iban a hacer” frente a mipymes y emprendimientos que no lo tienen tan aceitado y recurren a la herramienta.
Existen dos caminos para el material que se recibe. “El centro comercial, en realidad, lo que hace es recibir todo lo que las personas o empresas lleven. Tiene un horario de recepción en la mañana, y en esos días hay estudiantes de CTC-Claeh de Salto que hacen una primera clasificación. Si ven que es algo que se puede reutilizar, eso se envía al proyecto Antel Integra”, detalló respecto a una de las mecánicas de trabajo. El rol de los estudiantes es similar a una pasantía y remite a “un modelo que la institución ya tiene en muchas áreas”.
Desde ahí, la empresa pública reacondiciona equipos y los remite a instituciones sin fines de lucro. “Tenemos conocimiento de varios casos de éxito en los que se han armado salas para ONG y asociaciones sin fines de lucro, con equipos donados por Antel una vez culminado el proceso”, contó Bartaburu.
El otro camino es a través de una empresa local certificada: Firomix S.A. Ellos desarman y hacen una clasificación de componentes. Después envían todo lo que se justifica como RAEE (residuos de aparatos eléctricos y electrónicos) a otra compañía, Werba, que “finalmente les puede dar un certificado”, afirmó.
Consultada sobre la coordinación institucional, la entrevistada declaró que “las iniciativas que están funcionando bien, están teniendo una sinergia entre lo público y lo privado”. En cuanto al rol de Global Shapers, indicó que es “un grupo de jóvenes de todo el mundo” que hace poco formaron el Hub Salto, preocupados por el medioambiente, que están ayudando a sensibilizar y hacer promoción en esta área.
Las cifras que dejó la edición anterior: más de 900 artículos
Según un informe sobre el programa al que accedió este medio, el año pasado se recibieron más de 900 artículos: 357 computadoras, 244 componentes, 143 teléfonos, 81 dispositivos de audio y video, y 80 adicionales que ingresaron a la categoría de “otros”.
Del total, el 10% de los elementos que llegaron “se enviaron a Antel”, aseveró la integrante de la gremial empresarial. “La idea de este año es extenderlo y llegar a superar esas cantidades, incluso se incorporaron elementos como tóneres, que otros años no se recibían. En otras ediciones, luego de que habían finalizado, mucha gente continuaba trayendo y consultando, comentó sobre el tiempo que duró la iniciativa.
Según explicó, aunque en el centro comercial “no hay demasiada capacidad de almacenar”, se acondicionó un espacio donde, una vez que los estudiantes deciden qué elementos se pueden reutilizar, se coordina la entrega con la empresa, la cual tiene todas las autorizaciones y certificaciones correspondientes.
Además, a las empresas que participan se les envía un logo de reconocimiento de apoyo al programa, que pueden subir a sus redes como elemento de concientización, con la idea de que cada vez más empresas y ciudadanos se sumen a ser parte activa de un Salto más sostenible.