Empresas & Negocios
Voces que guían el cambio en Uruguay
Marzo: liderazgo femenino y el salto de la equidad a la competitividad
Marzo es mucho más que un mes de conmemoración, es un llamado a la acción. El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, se convierte en el punto de partida para reflexionar sobre equidad, liderazgo femenino y el rol de las empresas en la construcción de una sociedad más justa. En Uruguay, el sector privado ha asumido un protagonismo creciente; ya no se trata solo de representación, sino de impacto real en resultados, innovación y cultura organizacional.
Fecha de publicación: 27/03/2026
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Por:
Redacción

El informe “Mujeres e industria TI – Liderazgo femenino” del Observatorio TI de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (CUTI), presentado en marzo de 2026, revela una realidad que marca el debate actual en el país: las mujeres representan el 33% del empleo total en el sector tecnológico uruguayo, pero ocupan apenas el 22% de los cargos de dirección. Además, el 55% de las líderes encuestadas trabaja en empresas que todavía no cuentan con políticas formales de equidad de género. Las principales barreras que identifican son la conciliación entre vida laboral y familiar (50%), la falta de referentes femeninos (40%) y la persistencia de sesgos de género (30%). Las medidas más solicitadas para avanzar son la formación específica en liderazgo (36%) y los programas de mentoría (34%).

Estos datos no son un punto aislado. Reflejan el estado actual del liderazgo femenino en Uruguay y convierten al mes de marzo en un espacio de análisis profundo y acción concreta. El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, se transforma en un momento para examinar cómo las empresas están impulsando la equidad real y cómo las mujeres líderes están transformando organizaciones desde distintos sectores.

Liderar desde la transformación

Marcia Rasner, gerente de Marketing de Claro Uruguay, describió su trayectoria como el punto exacto donde convergen dos pasiones. “Es el punto de encuentro entre dos de mis grandes motivaciones profesionales: el análisis riguroso de datos y la posibilidad de generar una conexión real con las personas”. Economista de formación, ingresó a la compañía como analista de inteligencia de mercado y, con el paso del tiempo, asumió la responsabilidad de liderar el área completa en un sector que evoluciona de forma permanente. Para ella, el marketing dejó de ser una función operativa para convertirse en un eje estratégico central: tomar decisiones basadas en evidencia, anticipar necesidades del cliente y construir experiencias relevantes. Asumir la gerencia en un momento de profunda transformación del sector representó un hito clave en su carrera. “Mi identidad como mujer y mi experiencia como madre también han resignificado mi forma de liderar”, explicó. En ese proceso, la empatía, la priorización y el equilibrio entre vida profesional y personal se volvieron competencias esenciales. Rasner observó que la conversación sobre género ha madurado: “Hemos pasado de discutir si las mujeres podemos ocupar cargos de decisión a demostrar cómo esos espacios se fortalecen con nuestra visión y liderazgo”.

Fernanda Castellanos, directora ejecutiva de la Organización de Mujeres Empresarias, Ejecutivas y Emprendedoras del Uruguay (OMEU), planteó la misma evolución desde la perspectiva de la autonomía económica. “Creo que me preparé toda la vida para este cargo”, afirmó al mirar su recorrido. A través de programas como Más Emprendedoras y Más Ejecutivas, la organización mide el éxito real por la cantidad de mujeres que logran vivir de su proyecto o carrera. “Sin independencia económica no hay libertad de elegir”, sostuvo. En el último informe de la institución, el 62% de las participantes de Más Ejecutivas superó el síndrome de la impostora y se registró un incremento del 109% en la comodidad para negociar contratos o salarios. “Trabajamos de forma integral: plan de negocios más proceso de coaching para derribar creencias limitantes”, detalló Castellanos.

La campaña institucional de OMEU para 2026, titulada “Marzo es todo el año”, refuerza precisamente esta visión. “El 8 de marzo es una llamada a la acción, que nos convoca a reflexionar, sensibilizar a la sociedad y escuchar las voces de las mujeres para seguir construyendo un futuro de equidad. Este día es un motor que activa nuestro compromiso”, afirmó Fernanda Castellanos. La organización entiende que el trabajo en liderazgo y autonomía económica se sostiene durante los doce meses del año a través de programas que generan impacto verificable y duradero.

El Informe de Medición de Impacto y Resultados de OMEU (julio 2025) confirma estos avances con cifras concretas. En “Más Emprendedoras”, el 85% de las participantes aumentó su autonomía económica, el 72% incrementó sus ingresos y el 41% reportó un aumento relevante que les permite cubrir sus necesidades. El 94% de las mujeres de “Entre Todas” adquirió herramientas prácticas para sus proyectos y el 71% formalizó o está en proceso de formalizar su actividad. Además, el 95% generó nuevos contactos profesionales y el 92% se siente parte de una comunidad emprendedora. En “Más Ejecutivas”, el 51% de las participantes se siente ahora “muy fortalecida” en su confianza para liderar y el 88,2% promueve activamente a otras mujeres para roles de liderazgo, generando un efecto multiplicador.

Diversidad como ventaja competitiva

Florencia Lecueder, directora de Transformación de Itaú Uruguay, compartió una visión similar. Contadora pública con formación de posgrado en marketing y negocios, ha desarrollado su carrera en el ámbito financiero liderando procesos de cambio cultural, tecnología y estrategia. Para ella, la diversidad no es un tema accesorio, sino una ventaja competitiva concreta: “Equipos con miradas diversas toman mejores decisiones, anticipan riesgos con mayor profundidad y promueven climas laborales más colaborativos y comprometidos”. Reconoció avances concretos en las organizaciones —esquemas de trabajo flexible, licencias equitativas y métricas claras de participación femenina—, pero señaló que todavía existen cuellos de botella estructurales: sesgos inconscientes, redes informales de poder y la dificultad para conciliar responsabilidades laborales y de cuidado. “Las nuevas generaciones ya no ven la diversidad de género como un objetivo al que las empresas deban aspirar, sino como un estándar básico”, indicó.

Legados que trascienden

En homenaje a Mónica Harvey, fundadora y directora del Instituto Dickens desde 1972, Fabián Soto, gerente de marketing del Instituto Dickens, destacó su trayectoria de más de cinco décadas al frente de una de las instituciones educativas más prestigiosas del país. Su ejemplo demostró que las mujeres pueden construir y sostener en el tiempo organizaciones de excelencia con visión internacional y fuerte espíritu emprendedor, inspirando a nuevas generaciones en un sector tradicionalmente exigente.

Todas estas voces coincidieron en un punto central: la diversidad ya no se percibe únicamente como una cuestión de representación, sino como un factor que aporta valor real, impulsa la innovación y contribuye a generar mejores resultados de negocio. El informe de la CUTI lo confirmó con números: cuando las empresas invierten en formación, mentorías y políticas sostenidas en el tiempo, el liderazgo femenino deja de ser una excepción para convertirse en una ventaja competitiva clara.

Marzo recuerda que la equidad no se construye con discursos, sino con datos, voluntad y acciones concretas que se mantienen a lo largo del año. Las líderes consultadas mostraron que, cuando se combinan análisis riguroso, empatía y compromiso organizacional, el cambio deja de ser aspiracional y se vuelve tangible. A continuación, su visión y voz en este especial de Empresas & Negocios. 



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Marzo mes de la mujer
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