La automatización ganó espacio en la última década y, con el avance de la inteligencia artificial, el foco de la discusión cambió. En este sentido, la pregunta es cómo automatizar sin afectar la calidad de la experiencia.
Según el informe The State of
En ese escenario, el diferencial pasa por definir con claridad qué tipo de consultas puede resolver la inteligencia artificial, en qué instancias debe intervenir una persona y bajo qué criterios se organiza esa interacción.
En implementaciones desarrolladas por Heynow para el sector bancario, agentes de IA orientados a consultas frecuentes resolvieron de forma autónoma el 80% de las interacciones, mientras que el 20% restante fue derivado a equipos humanos. En otro caso, el reemplazo de un chatbot tradicional por un agente de IA conversacional permitió que el NPS pasara de 6 a 77 puntos.
A nivel global, esa transformación también encuentra una mayor apertura entre los usuarios: 51% de los clientes estaría dispuesto a usar un asistente de IA generativa para relacionarse con servicios de atención al cliente, de acuerdo con Gartner.
Para las organizaciones de América Latina, donde la cercanía y la confianza siguen siendo factores relevantes en la relación con usuarios y clientes, ese diseño cobra especial importancia. La eficacia de una experiencia automatizada depende de variables como la calidad de las fuentes, la comprensión del contexto, la memoria conversacional, la adecuación del tono a la marca, la regionalización del lenguaje y los protocolos de derivación cuando el caso requiere intervención humana.
McKinsey también señaló este año que más del 70% de las habilidades que hoy demandan los empleadores se utilizan tanto en tareas automatizables como no automatizables, una señal de que las capacidades humanas seguirán siendo centrales aun en entornos con mayor incorporación de IA.
Noelia Martínez, sales manager de
Desde esa perspectiva, la automatización aparece como una herramienta para escalar la atención y mejorar la productividad, sin dejar de lado el componente humano que sostiene los vínculos de largo plazo.