La ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, explicó que el petróleo pasó de 70 a más de 100 dólares entre febrero y marzo, lo que representa un incremento cercano al 30% y uno de los mayores saltos mensuales desde 1990. “Tenemos que seguir monitoreando hora a hora”, afirmó, y advirtió que se trata de la mayor disrupción en el suministro global desde 1973. En la región, los combustibles registraron subas de hasta 40%, lo que refuerza el carácter moderado del ajuste local.
Por su parte, el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, señaló que la decisión reafirma la metodología vigente con topes de aumento y permite amortiguar el impacto en precios internos. Sin esa regla, estimó que las naftas deberían subir alrededor de 13% y el gasoil hasta 44%. Desde el 1° de abril, la nafta Súper costará 82,27 pesos por litro y el gasoil 50S, 50,63 pesos.
En esa línea, el Gobierno desplegó un paquete de medidas de mitigación dirigido a sectores productivos intensivos en el uso de combustible. A través de la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE) se instrumentarán créditos blandos canalizados por instituciones de microfinanzas, con montos de hasta 30.000 dólares y subsidio de hasta el 50% de la tasa de interés. La herramienta estará orientada a rubros como cereales, oleaginosos, arroz, lechería y cultivos de invierno, con plazos de hasta seis meses y condiciones preferenciales.
A esto se suma la ampliación de garantías mediante el sistema SIGA Agro, con una reducción significativa en las comisiones, así como la exoneración de costos para quienes accedan a financiamiento a través del BROU. A su vez, la Dirección General Impositiva (DGI) extenderá a 12 meses la devolución del IVA al gasoil para contribuyentes de IMEBA. El paquete se complementa con líneas de crédito para Ancap por hasta 220 millones de dólares, destinadas a sostener el abastecimiento y cubrir necesidades de capital de trabajo en un escenario de alta volatilidad internacional.
En ese marco, Oddone subrayó que las políticas públicas buscan amortiguar los shocks externos para evitar que su impacto se traslade de forma directa a la población y al sector productivo. El jerarca estimó que el costo preliminar de las medidas ronda los 30 millones de dólares y adelantó que se mantendrán mientras sea necesario, con revisiones mensuales y eventual retorno al esquema bimensual si la situación se estabiliza, al tiempo que aseguró que el impacto fiscal se mantiene dentro de los márgenes previstos.