Ois explicó que, en primera instancia, ReValora realizó un llamado abierto a instituciones para que se postularan a liderar el proceso y fue en ese marco que la CIU fue seleccionada como organismo conductor de la iniciativa. De forma simultánea se realizó una segunda convocatoria a emprendimientos y empresas para que presentaran proyectos de economía circular. Tras esa primera etapa, nueve propuestas participarán en el programa que tiene a la cámara como institución líder tras la selección de ReValora.
Para que la institución sea considerada, las técnicas de la CIU elaboraron una metodología que, en palabras de Ois, combina una “etapa conjunta entre todos los emprendimientos y las empresas que participan apelando a la formación, la capacitación, el networking y a que puedan conectarse” con una instancia más extensa —de varios meses de duración— que consiste en el “trabajo individual con un equipo de consultores”. Son duplas o ternas técnicas y multidisciplinares que tendrán un estrecho contacto con los emprendedores.
Con ese fin, las representantes de la cámara agregaron que la CIU tiene la capacidad de desplegar su red de contactos o alianzas institucionales para “ágilmente seleccionar distintos perfiles aptos para cada proyecto”. En una publicación al respecto, el Ministerio de Industria, Energía y Minería valoró que la CIU presentó una propuesta “sólida, integral y alineada con los objetivos del programa”, además de que su selección se respalda en una “amplia experiencia en programas de aceleración de emprendimientos industriales y su trabajo sostenido con mipymes del sector alimentos”.
El concepto de economía circular
Bialostosky dijo que en este proyecto el concepto de economía circular está en “el eje” y los postulantes cuentan con una “base ambiental”. Para explicarlo, apeló a la idea de “las 9R” y dijo que las iniciativas prevén, por ejemplo, “reducir el plástico en su producción, reutilizar algún subproducto o repensar ciertos procesos”.
Precisamente, parte de la formación que ofrecieron a los emprendedores se vinculó a que “tuvieran entendimiento de la economía circular”. Fueron cuatro instancias formativas en total: dos de ellas estaban asociadas a “cómo bajar de la idea de proyecto a un plan de implementación realizable, sostenible e implementable”, pero también incluyó un taller centrado en el ecodiseño con Nicolás Capricho, integrante del Centro Tecnológico del Plástico, y una instancia sobre tecnologías para la revalorización de subproductos con Ignacio Vieitez de FundaQuim de la Universidad de la República.
A la luz de que la convocatoria está centrada en emprendimientos del rubro alimenticio, explicó que en el taller se mencionó que “la economía circular se describe también con el diagrama mariposa, que incluye los desperdicios biológicos y los desperdicios mecánicos”.
La siguiente etapa
Luego de que ReValora seleccionó a los proyectos participantes, la CIU mantuvo reuniones con cada equipo para conocer de primera mano el proyecto y asignarle un equipo de consultores para trabajar en la formulación, contó Ois.
“No solamente es como un acompañamiento en la formulación per se, sino que durante estas semanas cada equipo emprendedor está realmente trabajando su proyecto. Están yendo para atrás y para adelante, cambiando cosas y, en el intercambio con los técnicos, se van dando cuenta de qué tienen que modificar”, explicó la integrante de CIU sobre la etapa actual, que se extenderá durante unos tres meses.
En función de que la etapa final implica recibir fondos, los técnicos también profundizan en trazar un objetivo general y objetivos específicos además de cómo concretarlos a través de presupuestos asignados. También prevén abordar el modelo de negocios y el área comercial.
Finalmente, cuando termine la etapa de formulación de los nueve proyectos sobre finales de este mes o principios del siguiente, ReValora seleccionará tres que recibirán los fondos y la CIU continuará acompañando en la implementación y cierre de cada uno, con un cronograma de hitos y rendiciones de avances o financiamiento al que deberán apegarse.
Los principales desafíos y la importancia de la instancia
Al realizar el diagnóstico, Ois reparó en que un gran desafío a abordar fue el modelo de negocios, ya que “a veces estas ideas surgen de una necesidad propia de la empresa o de un emprendimiento, pero lo importante, si va a ser un futuro negocio, es cómo escalarlo”.
“Abordar este tipo de desafíos realmente tiene mucha incertidumbre y es costoso. Que haya fondos públicos que puedan apostar a la innovación en economía circular, también partiendo de que es necesario para el planeta que apostemos a conservar el medioambiente o a reducir la huella de carbono, es súper importante”, valoró.
En la misma línea, Bialostosky señaló que en algunos casos la economía circular surge de ideas y llevarlo a la práctica requiere “mucho testeo, mucha prueba, mucha inversión y justamente todos estos fondos buscan apoyar en ese aspecto”. El programa también se propone la generación de empleo y el enfoque de género, por lo que se promoverá que los proyectos incidan en estos dos elementos.