Wait and see. Esperar y ver. Esa postura de cautela ha sido la adoptada mayoritariamente por los principales bancos centrales a nivel global, debido a la elevada incertidumbre internacional agravada por el conflicto en Medio Oriente y su impacto sobre los precios de la energía. La misma actitud mantiene el BCU, que en mayo resolvió dejar sin cambios la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 5,75%, por segunda reunión consecutiva.
En el comunicado publicado luego de la reunión del Comité de Política Monetaria (Copom) se explica que la decisión de mantener sin cambios el “precio del dinero” (ver recuadro) se tomó, pese a que el balance de riesgos sobre las perspectivas de inflación se movió ligeramente al alza.
La autoridad monetaria destacó tanto que la inflación proyectada a dos años continúa alineada con la meta, como que “las expectativas del sector privado permanecen ancladas”.
Tras perforar puntualmente el piso del rango de tolerancia en marzo, la inflación anual se ubicó en abril en 3,16%, al tiempo que la inflación subyacente (que excluye precios volátiles y administrados) se situó en 3,45%, continuando el proceso de convergencia hacia la meta de 4,5%. Por su parte, las expectativas de inflación a dos años de analistas y mercados financieros se mantienen ancladas en la meta, mientras que las empresas se ubican en 5%, lo que implica un promedio general de 4,67%.
Al analizar el contexto internacional, se destacó que la persistencia del conflicto en Medio Oriente mantiene elevados los precios de la energía, en un entorno de volatilidad y presiones inflacionarias. Por otra parte, se observó un aumento de las tasas de interés de largo plazo, lo que implica un entorno financiero menos favorable para los países emergentes. Cabe destacar que si bien hasta hace unos meses se manejaba la posibilidad de que la Fed estadounidense realizara dos recortes de tasas durante este año, actualmente no se espera ningún movimiento e incluso hay una probabilidad de que haya una suba.
Crecimiento moderado
En cuanto a la actividad económica local, el comunicado del Copom sostiene que “los indicadores disponibles señalan una recuperación de la actividad y del nivel de empleo en el primer trimestre”. Pensando hacia lo que resta del año, “se mantiene una perspectiva de crecimiento moderado”.
“En este escenario, el Directorio del BCU decidió por unanimidad mantener la TPM en 5,75%, para que la inflación converja a la meta de 4,5% y facilitar la permanencia de las expectativas ancladas en ese nivel”, indica el comunicado.
No obstante, el Copom también advirtió que “el balance de riesgos para la inflación se inclinó levemente al alza como consecuencia de la mayor persistencia de los precios del petróleo en niveles elevados respecto de lo previsto en la reunión anterior”. En tal sentido, agregó que “el BCU permanecerá atento a la materialización de los riesgos inflacionarios identificados y actuará en consecuencia si las condiciones lo requieren”.