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El puerto de Montevideo y decisiones que no se pueden postergar
La realidad portuaria nacional exhibe un panorama teñido de luces y sombras. Es positivo el crecimiento de las operaciones de mineral de hierro brasileño, tanto en el puerto de Nueva Palmira como offshore, que se vislumbra sostenido en los próximos años, se prevén nuevos desarrollos portuarios, como el anunciado puerto paraguayo en Soriano, que movilizará combustibles y celulosa, y emprendimientos en la zona este, vinculados al desarrollo de la Hidrovía Laguna Merín-Laguna de los Patos, que se impulsara fuertemente en la gestión del presidente Lacalle Pou y que se sigue impulsando en esta gestión.
Fecha de publicación: 18/06/2026
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Por:
Juan José Olaizola

Tan o más importante es la anuencia argentina conseguida en el pasado período de gobierno para llevar la profundidad del canal de acceso al puerto de Montevideo a – 14 metros.

Paralelamente avanzan en Montevideo las obras de ampliación de la Terminal TCP –que permitirán ampliar su capacidad a más de 2.5 millones de TEU– ofreciendo a la carga local y en tránsito una terminal de última generación, permitiendo optimizar los tiempos de operación.

Sin embargo, hay luces amarillas prendidas que deben merecer la atención de autoridades y actores privados: Montevideo perdió un 25% de sus operaciones de contenedores en un año, básicamente paraguayas, que han optado por otros puertos de la región.

En 2025, la conflictividad portuaria afectó la actividad de nuestros principales puertos, fundamentalmente Montevideo, perjudicando las operativas y compromisos de los exportadores, y la imagen de nuestro principal puerto en el exterior.

En materia ferroviaria, el Ferrocarril Central permite operar cuatro millones de toneladas, de las cuales UPM ocupa el 50%, por lo cual hay capacidad de operar hasta dos millones de toneladas por esa modalidad. El proyecto del puerto seco en Rivera puede ser realidad si se realiza la obra del puente ferroviario sobre el Río Negro, que lo conectará por vía férrea al puerto de Montevideo. De esta forma, Uruguay podrá brindar servicios logísticos y de transporte a cargas brasileñas de Rio Grande y de Mato Grosso do Sul, con salida por Montevideo.

La terminación de las obras de la línea litoral de AFE -de concretarse- permitirá la llegada de cargas argentinas y paraguayas por vía ferroviaria al puerto de Montevideo.

Uruguay ha apostado en los últimos 40 años al desarrollo de su sector portuario y logístico. Instrumentos como la Ley de Zonas Francas, la Ley de Puertos, la Ley Forestal, el Régimen de Promoción de Inversiones, los regímenes de Puerto y Aeropuerto Libre, entre otros, han promovido la radicación de inversiones de porte y desarrollado la oferta de servicios a la carga a través de puertos, aeropuertos, depósitos, zonas francas y zonas logísticas, generando ingreso de divisas y la creación de decenas de miles de puestos de trabajo los uruguayos. Cualquier cambio o amenaza a este sistema, por ejemplo, en materia tributaria, como ha ocurrido en el último año, conspira contra nuestras ventajas comparativas y una estructura que llevó años construir y consolidar.

Si miramos a la región, los países vecinos toman decisiones que influyen en el mercado regional de cargas y las opciones que se ofrecen. Brasil viene haciendo una importantísima inversión en infraestructura portuaria, a nivel público y privado. Argentina, desde la asunción del presidente Milei, ha mejorado aspectos burocráticos, desregulando y facilitando las operaciones portuarias y logísticas, y ha consolidado sus operaciones en la Hidrovía Paraguay-Paraná. Paraguay, que crece a un 5% anual, mantiene una de las principales flotas de barcazas del mundo.

En ese escenario, no debemos perder de vista algunas decisiones de los principales actores privados. La naviera MSC ha quitado recientemente un servicio al puerto de Montevideo, a los puertos de Rio de Janeiro y Santos. Ha comprado seis terminales en Brasil y ha concentrado otros servicios en el puerto de Navegantes, opera la Terminal Tecon en Rio Grande y ha llevado trasbordos al puerto de Buenos Aires, donde mantiene una terminal propia.

Otra importante naviera ha despedido al 80% de su personal de sus oficinas de Montevideo y Buenos Aires en estos días.

Las principales oficinas de operaciones de las navieras se encuentran en puertos brasileños o en Santiago de Chile (a excepción de Maersk que las tiene en Panamá).

La guerra de puertos entre Montevideo y Buenos Aires duró más de 200 años. Hoy el riesgo real es que los puertos del Río de la Plata pasen a ser puertos feeder (abastecedores) de puertos brasileños.

Ante este panorama, Uruguay debe tomar algunas medidas concretas: comenzar cuanto antes las obras de dragado del canal de acceso al puerto de Montevideo a menos 14 metros e instrumentar algunas medidas concretas para desarrollar la venta de servicios logísticos a la región, el e-commerce transfronterizo y la captación de nuevas cargas argentinas (que se incrementaron un 50% el último año). Hay que actuar con celeridad y firmeza, evitando que la carga regional opte por mejores opciones.

(*) Diputado del Partido Nacional - Lista 404. Presidente de la Comisión de Transporte de Diputados.

 

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