Sociedad
Con el riesgo país más bajo de la región, es un “emergente maduro”
Pampín: “Uruguay sigue expresando una confianza muy fuerte de los inversores”
Uruguay tiene el riesgo país más bajo de la región. Según el economista y gerente de PwC, Ramón Pampín, es así desde hace mucho tiempo y, aunque antes se disputaba con Chile, pasó a liderar el ranking en lo que consideró como un “activo” nacional. Dijo que el país es un “emergente maduro” y evaluó que —al margen de los coletazos internacionales y sus limitaciones estructurales— “sigue expresando una confianza muy fuerte de los inversores”.
Fecha de publicación: 18/06/2026
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Por:
Redacción

Sobre las ventajas que trae aparejado lo anterior, el especialista señaló que existen dos formas de percibir el riesgo. Una de ellas es el sello de las calificadoras de riesgo al otorgar el grado inversor y Uruguay lo posee con las tres principales: S&P, Moody's y Fitch. La otra es “la del propio mercado”, que consiste en el diferencial respecto al bono de un país que se considera prácticamente sin riesgo, como los que emite el Departamento del Tesoro de Estados Unidos: “Uruguay es el que tiene un spread más chico y por tanto ese riesgo país es muy bajo”, acotó.

“Si tenés esas dos señales —Uruguay sigue siendo muy bien valorado por las calificadoras de riesgo y a su vez el mercado a través de ese diferencial de bonos todos los días está diciendo que tiene una credibilidad muy fuerte— podés tomar deuda a un precio muy bajo respecto a lo que toma el gobierno de Estados Unidos”, sostuvo. Entre otras cosas, eso permite financiar el déficit a menor costo en relación al que tendría si la credibilidad fuera menor y “el mercado no confiara”.

Así, cuando el mercado “habla”, basta corroborar cómo cotizan los bonos para evaluar la percepción del riesgo. En un país “tan chiquito y tan desconocido en el mundo”, a nivel económico tiene la condición de ser “un emergente maduro” y en un momento donde “se están dando volatilidades importantes en el mundo, Uruguay —si bien reacciona, porque no puede estar alejado de lo que pasa—, sigue expresando una confianza muy fuerte de los inversores internacionales”. 

La incidencia en la atracción de inversiones

Pampín aclaró que, aunque el factor se considera, a la hora de decantarse por un país o por otro la inversión extranjera directa también observa otras variables.

Por un lado, el inversor “lo mira” porque funciona como “un gran resumen de lo que es la economía” en un país y uno bajo indica que “el modelo de negocios para hacer esa inversión extranjera directa seguramente se desarrolle en una economía estable, tranquila y donde las instituciones se van a desempeñar de una forma relativamente positiva”. 

Por otro lado, dado que es una condición “necesaria pero no suficiente”, también reparan en otros indicadores. Están asociados al “giro” de la inversión y se vinculan al modelo de negocios, como el rol de Uruguay como “centro de distribución en la región, el costo país, qué tan fácil es producir y una cantidad de otras cosas que ya no hacen solo a un diferencial de bonos del Tesoro de Uruguay respecto a los precios de Estados Unidos”, listó.

Mantener el estatus 

Para preservar el lugar de Uruguay en el fondo de la lista, una primera condición que enumeró Pampín es “mantener la institucionalidad desde todo punto de vista”. También es necesario preservar los indicadores que dan cuenta de una “baja corrupción, alta transparencia y una cantidad de cosas que muchas veces las tenemos como dadas”.

Por otro lado, está la estabilidad macroeconómica, que “siempre hay que mejorarla”. “Uruguay ha realizado, en el correr de las décadas, avances que siempre se pueden mejorar, pero que por suerte han pasado todos los partidos políticos por los gobiernos y han consensuado políticas macroeconómicas modernas con objetivos de mejoras, por lo cual también han podido sostener esos logros”, sostuvo.

Finalmente, es preciso entender que se puede “perder fácilmente” el estatus si no se genera la conciencia de que es necesario mantenerlo, y que sostiene “un prestigio para un país que no tiene muchas virtudes desde su escala y ubicación en el mundo”, porque “estar en el Atlántico no es una buena ubicación y tener tres millones de personas no es una escala que te permita lograr grandes cosas”.

El rumbo de la política monetaria


Pampín evaluó positivamente el rumbo de la política monetaria en un contexto en el que el Banco Central del Uruguay (BCU) decidió mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 5,75%, lo que entendió como “una medida evidentemente prudente respecto a lo que es el contexto mundial y las presiones sobre el precio del petróleo”. 

Además, en la política fiscal Uruguay “ha tenido logros interesantes en los últimos años” mientras convive con “un estado de bienestar que nos sale cada vez más caro”. 

Sobre la Rendición de Cuentas, el gobierno adelantó que “no es un gasto cero” y “va a haber un pequeño aumento del gasto, pero que el Poder Ejecutivo va a intentar compensar” a través de reasignaciones. “De vuelta: tenés un esfuerzo por parte de, en este caso, quienes lideran el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), justamente, de llevar las riendas firmes de la política fiscal, que es la segunda gran política macroeconómica que maneja un gobierno”, condensó.

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