El mercado laboral uruguayo viene mostrando un comportamiento sostenido en sus principales indicadores. La tasa de desempleo se ubica en el entorno del 7% y 8%, niveles que se mantienen relativamente constantes desde hace varios meses. Por su parte, la tasa de empleo también registra un desempeño estable y se posiciona cercana al 60% en las últimas mediciones.
Sin embargo, detrás de estos números hay matices que conviene analizar. Tanto el informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) como el relevamiento de Advice en su Monitor del Mercado Laboral coinciden en que no todas las franjas etarias atraviesan el mismo camino. Los que recién ingresan —o buscan ingresar— al mercado laboral son los que enfrentan mayores dificultades.
Datos
En abril de 2026, la tasa de desempleo se ubicó en 7,5%, lo que equivale a unas 142 mil personas sin trabajo y en búsqueda activa. El dato implica una caída de 0,3 puntos porcentuales respecto de marzo (7,8%), y se mantiene 0,5 puntos por debajo del registro de abril de 2025 (8%).
En Montevideo el desempleo alcanzó el 7,6%, mientras que en el interior fue del 7,4%. La brecha de género es más pronunciada: entre las mujeres el desempleo fue del 8,7%, frente al 6,4% de los hombres. Esa diferencia se sostiene a lo largo del tiempo.
Tasa de desempleo (%)

Fuente: elaboración propia en base a datos del INE.
La tasa de ocupación se ubicó en 59,5%, lo que representa 1,76 millones de personas con empleo. Montevideo registró una tasa levemente superior (60,5%) frente al 58,8% del interior. La diferencia por género también es marcada: los hombres registraron una tasa de ocupación del 67%, por encima del 52,4% de las mujeres.
La calidad del empleo es otro dato a tener en cuenta. El subempleo llegó al 9,3% y los trabajadores que se desempeñan sin registro en la seguridad social por su ocupación principal alcanzan el 21,7%.
Tasa de empleo (%)

Fuente: elaboración propia en base a datos del INE.
Demanda laboral
Según el informe de Advice, la demanda laboral disminuyó 4,8% en abril respecto del mismo mes del año anterior. Es el tercer mes consecutivo de caída para la medición interanual, aunque se observa una moderación respecto a meses anteriores. Se señala que este escenario estaba proyectado para 2026.
El informe además indica que existe un “cierre silencioso” de las puertas de entrada al mercado laboral, donde las empresas son cada vez más selectivas, exigiendo al menos un año de experiencia incluso para puestos básicos, lo que dificulta la inserción de quienes buscan su primer empleo.
Ingreso al mercado
El dato más llamativo por franja etaria corresponde a los jóvenes de 14 a 24 años. Según el INE, la tasa de desempleo llegó al 23,3% en abril, muy por encima del promedio nacional. A partir de los 25 años la tasa cae de forma continua: 10,2% entre los 25 y 29 años, 6,7% entre los 30 y 34, hasta ubicarse por debajo del 5% en los grupos de mayor edad.
Este dato del INE se completa con la mirada de Advice sobre la demanda. En 2022, una de cada cuatro vacantes de entrada al mercado laboral (25,8%) aceptaba candidatos sin experiencia o con menos de un año. Para 2025, esa proporción había caído a 15,6%, equivalente a una de cada seis. El informe identifica el primer año de experiencia como un “umbral” cada vez más determinante.
En conclusión, el mercado laboral muestra dos caras. Los indicadores generales son sólidos, pero las exigencias aumentan para quienes recién empiezan. Con un desempleo juvenil que triplica al promedio nacional, el desafío está en encontrar el camino de inserción para esa primera generación de trabajadores.
(*) Economista, integrante del departamento de Consultoría de CARLE & ANDRIOLI, firma miembro independiente de GGI Global Alliance.