En diálogo con CRÓNICAS, Mario Francia resumió la situación que atraviesa actualmente la actividad comercial de la ciudad de Carmelo, un escenario que comenzó a gestarse hacia fines de 2024 y que se consolidó durante este año. “Esto ha venido desde fines del 2024 y se fue proyectando durante el 2025. El comercio ha tenido una retracción bastante importante, los rubros más afectados son: electrodomésticos, confiterías, minimercados, restaurantes, ni hablar de hoteles; todo ese rubro se ha visto mucho más afectado”, señaló.
Según explicó, el deterioro del comercio local no responde únicamente a la disminución del consumo, sino también a una serie de cambios económicos que afectaron a toda la región. En ese sentido, recordó que el cierre de industrias y las dificultades que atravesó el sector lechero impactaron directamente sobre el movimiento económico de Carmelo. “Está el tema de Calcar, la situación de la lechería y otras industrias que cerraron en el departamento. Todo eso repercute en la zona y termina sintiéndose en el comercio porque cuando una familia pierde ingresos también deja de consumir”, afirmó.
Frente a ese escenario, la gremial empresarial local comenzó a trabajar junto con Inefop para promover instancias de capacitación y facilitar la reconversión de quienes perdieron su fuente de ingresos. “Muchos estuvieron trabajando durante años en una fábrica y, cuando esta cierra, tienen que reconvertirse. A través de Inefop conseguimos cursos de rápida inserción laboral y hemos visto que mucha gente abrió un Monotributo, un Literal E o comenzó un pequeño emprendimiento. Otros se volcaron al mantenimiento, la electricidad, la mecánica o distintos oficios”, detalló.
Escasez de turismo
A las dificultades económicas se suma otro problema que, según el gerente, Carmelo arrastra desde hace años: la marcada estacionalidad del turismo. Si bien durante la primavera y el verano la ciudad logra captar visitantes, principalmente argentinos atraídos por la tranquilidad y la seguridad del destino, durante el resto del año la actividad disminuye considerablemente.
“En verano nos defendemos con las playas y con los argentinos que vienen porque encuentran un lugar seguro, donde pueden caminar tranquilos con sus hijos. Pero en otoño e invierno no hay nada. El caballito de batalla era el Hotel Casino Carmelo que tenía una piscina climatizada espectacular y permitía atraer gente durante todo el año. Hace años que está cerrado y todavía no sabemos qué va a pasar con ese lugar”, señaló.
Si bien la ruta del vino continúa siendo el principal atractivo turístico de la zona, Francia entiende que esa propuesta por sí sola resulta insuficiente para sostener la actividad durante todo el año. Según indicó, el centro comercial trabaja junto a autoridades locales en la elaboración de iniciativas que permitan diversificar la oferta y generar un flujo constante de visitantes. “Tenemos una reunión con el ministro de Turismo, Pablo Menoni, y con el ministro de Economía, Gabriel Oddone, porque queremos presentar algunas ideas para Carmelo. La intención es ofrecer algo para la ciudad y para toda la zona que funcione los 12 meses del año y no únicamente durante la temporada”, añadió.
A pesar del panorama, el entrevistado destacó que existen algunos sectores que continúan mostrando dinamismo. Entre ellos, mencionó la construcción, impulsada por nuevos desarrollos inmobiliarios, la venta de vehículos y el expendio de combustibles, actividades que lograron sostener un nivel de demanda superior al promedio.
“Hay que aggiornarse”
El aumento de las ventas digitales y las compras realizadas fuera del país representan otros desafíos para los comerciantes de Carmelo. Francia señaló que cada vez más consumidores buscan adquirir productos por internet, lo que obliga al sector a adaptarse.
“Hoy una persona compra desde su casa y al otro día tiene el producto. Tenemos que pensar qué podemos ofrecer por internet, incorporar delivery y buscar otras formas de vender. Cuando bajan las ventas lo primero que hace un comerciante es sacar un empleado y tenemos que encontrar herramientas para evitar llegar a esa situación”, puntualizó.
Además, señaló que esperan medidas que permitan aliviar la presión sobre el sector y facilidades de pago para la regularización de deudas. “Los comerciantes han bajado sus ganancias para poder mantenerse abiertos. Nosotros seguimos trabajando con las cámaras empresariales para buscar soluciones, pero también necesitamos herramientas que permitan sostener la actividad y el empleo”, concluyó.