Abreu sostuvo que generar empleo y exportar “son capacidades muy distintas”. Una pyme puede ser eficiente en su mercado local y no contar con las condiciones necesarias para exportar. Explicó que entre las principales dificultades se encuentran el acceso a financiamiento para prefinanciar exportaciones, la información sobre los mercados de destino, la capacidad logística, el cumplimiento de normas técnicas internacionales y las redes de contacto en otros países.
En América Latina, el crédito al sector privado representa apenas el 50% del Producto Interno Bruto (PIB), frente al 92% en la Unión Europea, mientras que el 75% de las solicitudes de financiamiento de las pymes son rechazadas. “Sin capital, no hay exportación posible”, afirmó. A su vez, las pymes que acceden al financiamiento generan, en promedio, 13 nuevos empleos, aumentan sus ventas hasta un 20% y utilizan de manera más intensiva la mano de obra local.
En materia de medidas que pueden contribuir a que más pymes exporten, el secretario general de Aladi planteó la necesidad de ampliar el acceso al financiamiento, acelerar la transformación digital y simplificar los procedimientos de exportación. También destacó la importancia de aprovechar los instrumentos regionales existentes, ya que el 75% de los productos cuenta con algún tipo de preferencia comercial en acuerdos de la Aladi.
Consultado acerca de la integración regional, indicó que una pyme no cuenta con un departamento de comercio exterior ni un equipo legal para interpretar un acuerdo de integración, algo con lo que cuentan las grandes empresas. El comercio intrarregional de la Aladi representó apenas el 11,6% del comercio total en 2024, mientras que cerca del 90% de las exportaciones tienen como destino mercados fuera de la región. En ese sentido, destacó las preferencias arancelarias, la proximidad cultural y el idioma compartido como ventajas para ampliar la presencia de las pymes en los mercados regionales.
Dificultades que enfrentan las pymes para exportar
Abreu señaló que las pymes enfrentan cuatro obstáculos principales para acceder a los mercados internacionales, vinculados al financiamiento, la digitalización, el acceso a la información y las capacidades técnicas.
Calificó la falta de financiamiento como “el obstáculo más severo”, ya que muchas empresas no cuentan con crédito para preparar exportaciones, adaptar productos o asumir costos de certificación. A esto se suma la brecha digital, que dificulta la promoción de productos, los pagos internacionales y el acceso a información sobre otros mercados. Además, aseguró que existe un déficit de información y contactos. Aunque el 75% de los productos regionales tiene algún tipo de preferencia comercial en acuerdos de la Aladi, solo el 8,8% aprovecha esos beneficios.
Dijo que muchas de las dificultades están vinculadas a “barreras invisibles”, como la falta de información, los costos logísticos, la escasa escala y el problema para acceder a compradores en otros mercados. Para atender estos obstáculos, el organismo cuenta con herramientas de información, capacitación, conexión empresarial y financiamiento a través de la plataforma Pymes Latinas Grandes Negocios.
En cuanto al aprovechamiento de las herramientas de Aladi, Abreu destacó la situación de Uruguay, que cuenta con 4.495 empresas registradas en la plataforma Pymes Latinas Grandes Negocios, activa desde 2021. El país ocupa el cuarto lugar de la región por cantidad de empresas registradas en la plataforma. Sin embargo, comentó que todavía existe margen para aprovechar más las preferencias arancelarias y las herramientas de capacitación disponibles.
Uruguay cuenta con acuerdos preferenciales con Brasil, Argentina y México. A través del Centro de Información de la plataforma, que superó las 140.000 visualizaciones mensuales, las empresas pueden consultar gratuitamente los aranceles y verificar si cuentan con preferencias. A su vez, el Centro Virtual de Formación (CFV) ofrece cursos gratuitos que cuentan con más de 61.700 certificaciones. El instrumento incorporó, en setiembre de 2024, un Centro Financiero que conecta a las pymes con fuentes de financiamiento para exportar.