Lo primero que se nota al tenerlo en la mano es su tamaño. La pantalla de 6,78 pulgadas ocupa buena parte del frontal, aunque el equipo mantiene un peso de apenas 179 gramos y un grosor de 7,33 milímetros. Esa combinación hace que, pese a sus dimensiones, resulte cómodo para utilizar durante varias horas.
La pantalla es, probablemente, uno de sus puntos más destacados. El panel ofrece resolución 1.5K, una densidad de 450 píxeles por pulgada y una frecuencia de actualización de 120 Hz. En el uso cotidiano, los números se traducen en una imagen nítida y una navegación muy fluida. El desplazamiento por redes sociales, páginas web y demás, se siente rápido, mientras que para consumir series, videos o fotografías el tamaño juega claramente a favor.
El rendimiento también responde bien a las exigencias del día a día. El Moto G67 incorpora un procesador MediaTek Dimensity 6300 y 256 GB de almacenamiento interno, una capacidad que permite olvidarse por bastante tiempo de liberar espacio. Durante la prueba, el equipo se desenvolvió con soltura entre WhatsApp, redes sociales, música, navegación y reproducción de contenidos, incluso alternando entre varias aplicaciones.
En fotografía, la propuesta es versátil. La cámara principal de 50 MP, con apertura f/1.88, consigue buenas capturas cuando las condiciones de luz acompañan, con un nivel de detalle correcto y colores equilibrados. Para ampliar las posibilidades se suma un gran angular de 8 MP y 120 grados de campo de visión, útil especialmente en paisajes, edificios o cuando se necesita incluir más elementos en una misma toma. En el frente, la cámara de 32 MP cumple muy bien para selfies y videollamadas.
La batería de 5.200 mAh es otro de los argumentos fuertes. Con un uso que combinó navegación, redes sociales, fotografías, videos y mensajería, el teléfono logró acompañar una jornada completa sin que fuera necesario estar buscando un cargador. Es un aspecto que se aprecia especialmente cuando el smartphone se utiliza intensivamente fuera de casa.
El Moto G67 llega además con Android 16 y suma algunas prestaciones que completan la experiencia, como NFC, lector de huellas, desbloqueo facial, giroscopio y brújula. También permite utilizar Dual SIM mediante una SIM física y una eSIM.
Después de probarlo, la sensación que queda es la de un teléfono pensado para resolver bien lo cotidiano. Su pantalla es uno de sus grandes atractivos, mientras que la autonomía, el almacenamiento y un conjunto de cámaras versátil terminan de conformar una propuesta equilibrada. No pretende ser un dispositivo de lujo, pero sí uno de esos equipos que, después de varios días de uso, dejan claro que tienen muy pocas cosas que se les pueda reprochar.