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Mercado laboral: estabilidad y nuevos desafíos
El desempleo se ubica en 7% en julio, lo que es una señal de estabilidad coyuntural. Sin embargo, persisten desafíos vinculados a la informalidad, a las disparidades territoriales y de género, a los que se suma, en el nuevo contexto global, la capacidad para adaptarse a las transformaciones tecnológicas en marcha.
Fecha de publicación: 28/08/2026
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Por:
Sofía Tuyaré

El mercado laboral uruguayo viene mostrando un comportamiento estable en sus principales indicadores. Sin embargo, detrás de estas cifras conviven múltiples factores que impactan en las dinámicas del nivel de ocupación.

En este contexto marcado por el acelerado ritmo de cambio tecnológico, analistas e instituciones multilaterales vienen examinando las transformaciones que este proceso puede generar en el mundo del trabajo. El avance de la inteligencia artificial (IA), su adopción, su impacto en la productividad y en el empleo se han incorporado al debate sobre el futuro del trabajo en el mundo.

Más allá de las dificultades para prever sus efectos sobre el mercado laboral, la discusión también plantea interrogantes sobre cómo pueden cambiar las tareas que realizan los trabajadores, qué nuevas capacidades se van a requerir en el futuro y de qué manera estas innovaciones pueden incidir sobre la productividad de un país.

En este sentido, los indicadores laborales ofrecen una fotografía de la situación del mercado de trabajo en un momento determinado, pero no necesariamente muestran todos los cambios que suceden en su interior.

Datos

En julio de 2026, la tasa de desempleo se ubicó en 7%, lo que equivale a unas 133.000 personas sin trabajo y en búsqueda activa. El dato se mantuvo en un nivel similar que junio, y se situó 0,1 puntos por encima del registro de julio de 2025 (6,9%).

En Montevideo, el desempleo alcanzó el 7,2%, mientras que en el interior fue del 6,9%. Una diferencia que se mantiene en el tiempo es la brecha por género. Entre las mujeres el desempleo fue del 8,6%, frente al 5,6% de los hombres.

 

Tasa de desempleo (%)


Fuente: elaboración propia en base a datos del INE.

La tasa de ocupación se ubicó en 59,6%, lo que representa 1,77 millones de personas con empleo. Montevideo registró una tasa levemente superior, de 60,7%, frente al 58,9% del interior. La diferencia por género también es evidente: los hombres registraron una tasa de ocupación del 66,9%, por encima del 52,9% de las mujeres.

La calidad del empleo es otro dato relevante. El subempleo llegó al 8,9%, mientras que los trabajadores que se desempeñan sin registro en la seguridad social por su ocupación principal alcanzan el 21,1%.

Tasa de empleo (%)


Fuente: elaboración propia en base a datos del INE.

Tecnología

Los datos que se vienen conociendo del mercado laboral uruguayo son de relativa estabilidad, pero eso no implica que la economía esté ajena a las transformaciones que están ocurriendo a nivel global. En los últimos años, el avance tecnológico y la irrupción de la IA generaron un nuevo debate sobre el empleo y la productividad.

Recientemente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) analizó, en el marco de sus proyecciones para la economía mundial, el impacto que puede tener la IA en los diferentes países. El reciente informe señala que el efecto es dispar entre países, dependiendo de la capacidad de cada economía para incorporar nuevas tecnologías, así como de las características de sus estructuras productivas.

Por su parte, el “World Development Report 2026: The Promise of Artificial Intelligence”, del Banco Mundial, plantea una mirada más profunda sobre el alcance de esta innovación. El informe analiza no solo el potencial de la IA para automatizar determinadas tareas, sino también su capacidad para complementar el trabajo. Según el organismo, los empleos de países de ingresos altos tienen mayor exposición al riesgo de automatización que los de ingresos bajos y medios. Sin embargo, este impacto de la IA también puede traducirse en mejoras de productividad.

En números, el Banco Mundial estima que en las economías de ingresos bajos y medios el 4,5% de los empleos están expuestos a la automatización por IA generativa, mientras que un 16,2% podría experimentar mejoras significativas en su productividad. En las economías de altos ingresos, estos porcentajes escalan al 14,2% y 18,7%, respectivamente.

Para Uruguay, estos estudios no permiten anticipar cuál será el impacto preciso de la IA sobre el mercado laboral. Sin embargo, plantea un nuevo desafío: la capacidad de los trabajadores y las empresas para acomodarse a estos cambios. La velocidad de adopción, las características de la estructura productiva y las respuestas de política pública serán algunos de los factores que determinarán cómo se desarrolla este proceso.

 

(*) Economista, integrante del departamento de Consultoría de CARLE & ANDRIOLI, firma miembro independiente de GGI Global Alliance.

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