La economía mundial se adentra en una fase de expansión más cauta y destacadamente desigual. Luego de años de reajustes tras la pandemia y tensiones geopolíticas o comerciales, las distintas regiones del globo muestran capacidades muy diversas para absorber los acontecimientos de un entorno internacional cada vez más complejo.
La última actualización del World Economic Outlook (WEO) del Fondo Monetario Internacional (FMI) refleja una desaceleración del crecimiento global atravesada por dos fuerzas contrapuestas. Por un lado, el impulso que genera el avance de la tecnología y la adopción de la inteligencia artificial sobre la productividad y, por otro, el freno que imponen los conflictos bélicos, al encarecer la energía y afectar el comercio internacional.
Producto Mundial

Nota (E): Datos estimados por el informe WEO de julio 2026
Fuente: Elaboración propia en base a datos del FMI.
Escenario mundial
Según el informe de WEO de julio de 2026, el FMI proyecta que el producto mundial se expandiría 3% este año y 3.4% el próximo, luego de crecer 3.5% en 2025. Entre las razones de esta desaceleración se destaca el conflicto en Oriente Medio, cuyo impacto es contrarrestado en parte por el impulso de la demanda tecnológica vinculada a la inteligencia artificial. El efecto de estas fuerzas varía según el nivel de exposición de cada país a las tensiones geopolíticas y a su posición en la cadena de valor tecnológico.
En cuanto a los precios, el organismo estima que la inflación global pase del 4,1% en 2025 al 4,7% en 2026, para luego desacelere al 3,9% en 2027.
Para este año, el FMI proyecta un panorama diferente para tres potencias económicas.
Para Estados Unidos, el organismo estima una desaceleración al 2.3% en 2026 y al 2.2% en 2027. Este desempeño responde al respaldo de la política fiscal y las condiciones financieras propicias, sumados a la inversión en tecnología y la firmeza de la productividad. En el caso de la economía estadounidense, el efecto de la guerra es limitado debido a que son exportadores netos de energía.
En la zona del euro, el crecimiento será más moderado, con una proyección de 0.9% en 2026 y 1.2% en 2027. El bloque se ve afectado por el impacto negativo del conflicto en Oriente Medio, el encarecimiento de la energía y el deterioro de la confianza del consumidor.
China mantiene una desaceleración gradual, con una expansión proyectada de 4.6% para 2026 y 4.1% para 2027. Este ritmo refleja el encarecimiento del petróleo, la persistente incertidumbre comercial y diversos obstáculos estructurales.
América Latina
En este escenario mundial más exigente, América Latina transita un ritmo de actividad contenido y diverso. El bloque se ve condicionado por la incertidumbre en el comercio exterior, la cautela en los mercados financieros y la necesidad de sostener los equilibrios fiscales. En este marco, las principales economías de la región muestran desempeños desiguales según la capacidad de reacción de cada país.
Para América Latina y el Caribe, el FMI proyecta un crecimiento en 2.4% en 2026 y un leve repunte al 2.7 % en 2027. En el caso de Brasil, la mayor economía regional, se prevé una moderación al 2.4% en 2026 y 2.2% en 2027. Por su parte, para Argentina el organismo estima un crecimiento del 3.5% en 2026 y 4.0% en 2027.
Uruguay
Se proyecta para Uruguay un crecimiento menor al de años recientes, aunque relativamente favorable en un contexto de desaceleración generalizada. El FMI no actualizó sus proyecciones para Uruguay en el informe de julio, pero en abril estimaba que el PIB uruguayo crezca 1.8% este año y 2.6% el próximo. El Banco Mundial, en sus estimaciones de junio, estableció para la economía uruguaya una expansión de 1.6% para 2026, 1.9% para 2027 y 2.1% para 2028.
Las proyecciones locales son más cautelosas. Según la Encuesta de Expectativas Económicas del Banco Central del Uruguay (BCU) de agosto, la mediana de los analistas proyecta un crecimiento de 1.2% para 2026, 1.7% para 2027 y 1.9% para 2028.
El reto para Uruguay no pasa únicamente por sostener la estabilidad en un contexto externo más adverso, sino por hallar los motores que puedan darle un nuevo impulso al crecimiento. Con la inflación bajo control, la competitividad se mantiene como la principal interrogante.
Variación del PIB anual de Uruguay

Nota (E): Datos estimados por la Encuesta de Expectativas Económicas del BCU agosto 2026
Fuente: Elaboración propia en base a datos del BCU.
* Economista,
integrante del departamento de Consultoría de
Carle & Andrioli, firma miembro independiente de
GGI Global Alliance.
28 de agosto de 2026