Sociedad
“Muchas veces se piden los acuerdos, pero después no tenemos capacidad para generar productos”
“Hay muchos errores no forzados” en la negociación del acuerdo Mercosur-Unión Europea, advierte Oleggini
El comercio exterior uruguayo atraviesa 2026 con un desempeño “relativamente estable” y un leve crecimiento, pese a las dificultades que enfrentó el sector agrícola. Para el especialista en comercio internacional, Gonzalo Oleggini, el resultado es positivo y podría cerrar el año con una expansión de entre 4 y 5%, aunque persisten problemas estructurales vinculados a la concentración de mercados y productos.
Fecha de publicación: 04/09/2026
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Por:
Redacción

“El comercio exterior de Uruguay está relativamente estable, con un pequeño crecimiento. Los pronósticos eran que el crecimiento este año iba a ser prácticamente nulo, pero hay un mínimo ascenso que seguramente pueda terminar el año quizás en un 4 o un 5%. Todo va a depender de lo que suceda de acá a fin de año”, sostuvo Oleggini.

El especialista destacó que el desempeño se da pese al impacto de la sequía y a la caída de las exportaciones de soja, mientras que el sector cárnico y el aumento de precios permitieron sostener las ventas externas.

“El aumento de los precios de algunos productos, principalmente todo el sector cárnico, son los que han impulsado hacia arriba y a sostener básicamente las exportaciones, porque la soja bajó entre 600 y 800 millones de dólares de exportaciones y, sin embargo, no hemos tenido una caída en el nivel de exportación. Estamos en un 4-5% por encima del año pasado”, explicó.

Respecto a las perspectivas sectoriales, Oleggini identificó al sector lácteo como uno de los que enfrenta mayores desafíos en el mediano y largo plazo, principalmente por la evolución de Brasil, uno de sus principales mercados, y por el avance del acuerdo Mercosur-Unión Europea.

En contrapartida, la carne atraviesa un escenario favorable por la demanda de Estados Unidos, donde la reducción del rodeo está presionando al alza las importaciones y los precios. “La carne está en un momento de precios altos y seguramente esto no cambie, por lo menos, calculo yo que por un par de años”, afirmó. Según agregó, la cantidad de ganado disponible para faena en ese país “ha disminuido y está en su valor más bajo de los últimos 70 años”, lo que genera un aumento de las importaciones y de la demanda.

El doble problema

Para Oleggini, uno de los principales desafíos del comercio exterior uruguayo es la escasa diversificación, tanto de mercados como de productos. “En el comercio exterior siempre una de las frases que se utiliza es tener los huevos en diferentes canastas”, subrayó.

“Nosotros tenemos las dos cosas centralizadas, no solo nuestros clientes, sino que también tenemos poca diversificación de productos. Si uno agarra los principales seis o siete productos del Uruguay, prácticamente exportan entre el 80 y el 90% de lo que exportamos nosotros. Entonces, tenemos como un doble problema, no solo la poca diversificación de mercados, sino también la poca diversificación de oferta”, advirtió.

Asimismo, la dependencia de China se vincula con la propia estructura productiva del país. “Muchas de las cosas que estamos produciendo son las que China compra. Es difícil diversificar y salir de China como cliente cuando estamos produciendo mayormente commodities para ellos”, afirmó.

El acuerdo Mercosur-UE

El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea representa una oportunidad para Uruguay, pero Oleggini cuestionó los resultados iniciales y advirtió que todavía es prematuro evaluar su impacto definitivo.

“Un acuerdo comercial hay que evaluarlo a los tres, cuatro o cinco años como mínimo”, explicó. Sin embargo, señaló que “realmente los negocios que se han hecho, sumados a lo que ya existía, son muy bajos. Han surgido algunas cifras de 12 o 13 millones de dólares, que realmente son cifras bastante bajas”.

A su juicio, el problema no está solamente en los acuerdos, sino en la capacidad del país para generar una oferta que permita aprovecharlos.

“Muchas veces se piden los acuerdos, pero después, cuando los tenemos, no tenemos la capacidad empresarial y de innovación para generar nuevos productos para vender. Y eso es lo que nos está pasando, como nos pasó con otros acuerdos, como hicimos el de México hace más de 20 años y está subutilizado”, sostuvo.

También cuestionó la negociación en algunos sectores. “El acuerdo de UE-Mercosur creo que ha sido, por ejemplo, en el sector lácteo, uno de los que se negoció de peor manera”, afirmó.

A esto sumó las dificultades para definir el uso de las cuotas entre los países del Mercosur y sostuvo que existen “demasiadas cosas sin atar dentro del acuerdo”, por lo que Uruguay todavía no obtiene plenamente los beneficios esperados.

Próximo objetivo

Entre las negociaciones futuras, Oleggini marcó al Cptpp como una de las prioridades, por el acceso a mercados del sudeste asiático y Oceanía. También mencionó los procesos con Canadá, Corea del Sur y Japón.

Sin embargo, señaló que el gran desafío sería avanzar hacia acuerdos con China y Estados Unidos. “Los tres principales actores comerciales del planeta son la Unión Europea, China y Estados Unidos. Con la Unión Europea ya lo tenemos. Nos faltaría China y Estados Unidos. Creo que eso sería como la frutilla de la torta, pero no hay avances de nada arriba de la mesa con ninguno de los dos”, concluyó.

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