El presidente de la CCE, Leonardo Loureiro, valoró el proceso de elaboración del proyecto de Ley de Competitividad y Reducción del Costo de Vida, que obtuvo media sanción en el Senado, pero dijo que la iniciativa por sí sola no alcanza para mejorar la competitividad del país.
“Dijimos que la ley es un primer paso, pero que por sí sola no mueve la aguja de la competitividad”, sostuvo y señaló que simplificar trámites, reducir tiempos, eliminar costos innecesarios, facilitar el comercio y generar mayor competencia son avances necesarios. Sin embargo, remarcó que “la competitividad no cabe dentro de una ley” y que es un sistema.
En temas de energía y logística, aseguró que son dos áreas en las que se debe avanzar. Sobre el puerto, advirtió que las paralizaciones tienen consecuencias en toda la cadena productiva: “Cuando el puerto se detiene, el problema no queda en el puerto”. Según indicó, a la fecha se acumulan más de 50 días de afectación en distintas áreas, con impacto en transportistas, operadores, exportadores e importadores.
Destacó la matriz eléctrica renovable de Uruguay y planteó la necesidad de convertir esa fortaleza en una ventaja competitiva y reducir las diferencias de costos frente a otros países de la región.
La confederación también cuestionó el momento para avanzar en una reducción de la jornada laboral. “No es el momento y no existe una solución única para todos los sectores”, sostuvo.
Finalmente, planteó que la competitividad también depende de las capacidades de las personas y de la formación ante los cambios tecnológicos. “No existe competitividad sin talento”, afirmó.
La ministra de Transporte y Obras Públicas, Lucía Etcheverry, expresó que la inversión en infraestructura es clave para mejorar la competitividad, especialmente mediante la reducción de los costos logísticos, una mayor conectividad y el mantenimiento de la red vial. En ese sentido, destacó el desarrollo de la infraestructura ferroviaria y su articulación con el transporte carretero y los puertos como parte de una estrategia de complementación de los distintos modos de transporte.
El subsecretario de Industria, Energía y Minería, Daniel Olesker, declaró que la transición energética debe ser gradual y contemplar tanto su impacto fiscal como laboral. También destacó la necesidad de mejorar la eficiencia en el uso de la energía y señaló que, si bien Uruguay debe continuar trabajando para reducir los costos, las tarifas industriales no se encuentran en una situación desfavorable frente a otros países de la región.
El director de la OPP, Rodrigo Arim, señaló que Uruguay enfrenta desafíos vinculados a los bajos niveles de inversión y al lento crecimiento de la productividad. Destacó la necesidad de incentivar la inversión privada, mejorar el acceso al financiamiento para las pequeñas y medianas empresas y fortalecer la articulación entre el sector público y privado para impulsar el crecimiento.