El estudio de Randstad analiza anualmente el comportamiento ante el cambio de los trabajadores en todo el mundo. En Uruguay, los resultados muestran que el cambio de empleo se ha mantenido relativamente estable desde la salida de la pandemia.
Si bien durante los últimos meses la mayoría de los trabajadores optó por permanecer en sus empleos, la intención de cambiar de trabajo continúa siendo significativa. En este contexto, las organizaciones enfrentan el desafío de mejorar las condiciones que ofrecen a sus trabajadores para favorecer su permanencia y reducir la rotación.
Al analizar la intención de cambio según la generación, el estudio muestra una mayor intención entre los trabajadores más jóvenes de buscar nuevas oportunidades laborales. El 38% de los integrantes de la generación Z prevé cambiar de empleo en los próximos meses, frente al 27% de la generación X. En cuanto a los cambios, tanto la generación Z como los millennials registraron un 16% de cambios de empleo en el último semestre, mientras que entre la generación X la proporción fue del 10%.
Andrea Avila, CEO de Randstad en Argentina, Chile, México y Uruguay, afirmó que si bien la movilidad laboral se mantiene en niveles estables, un porcentaje significativo de los trabajadores sigue explorando oportunidades laborales. En ese contexto, las organizaciones “tienen la posibilidad de reforzar su propuesta de valor”, alineándose con las expectativas y necesidades de los trabajadores, para promover un mayor compromiso y fortalecer la fidelización.
En cuanto a las razones para este cambio laboral, la baja remuneración es el principal motivo por el que los trabajadores uruguayos consideran dejar su empleo con un 38%. Luego, la falta de oportunidades de crecimiento profesional y las dificultades para lograr un equilibrio entre la vida laboral y personal.
Por nivel educativo, el bajo salario es mencionado con mayor frecuencia entre quienes tienen educación superior (44%) que entre quienes cuentan con educación secundaria o inferior (24%). En tanto, las mujeres señalan más que los hombres la falta de oportunidades de crecimiento profesional (39% frente a 32%) y un ambiente laboral negativo (26% frente a 20%) como motivos para dejar un empleo.
En cuanto a las expectativas y la realidad para los trabajadores uruguayos, el desarrollo profesional es el principal atributo de un empleador ideal (66%), seguido por un ambiente de trabajo agradable (64%), el salario y los beneficios (61%) y la seguridad laboral (61%). El balance entre trabajo y vida personal completa las cinco prioridades (51%).
El estudio también muestra una brecha entre las expectativas y la experiencia actual. Mientras siete de cada 10 trabajadores valoran positivamente la seguridad laboral y el ambiente de trabajo, solo la mitad considera que su empleador cumple con sus expectativas en desarrollo profesional y salario y beneficios.