El actual escenario regional enfrenta desafíos. Aún no se disipan los riesgos globales, como los persistentes conflictos geopolíticos y la desaceleración de la economía mundial. A esto se le suma el reciente giro de la política monetaria en Estados Unidos. La Reserva Federal (FED) decidió incrementar la tasa de referencia en 25 puntos básicos, llevándola al rango de 3,75% a 4%, ante la persistencia de las presiones inflacionarias. Este endurecimiento de las condiciones financieras internacionales hace temer que el encarecimiento del crédito global y la presión al alza del dólar, conformen un contexto más exigente para estas latitudes.
Dos de los principales vecinos de Uruguay están transitando momentos claves en materia económica. Por un lado, Brasil reajusta sus perspectivas de crecimiento a la baja; por otro, Argentina continúa su proceso de recuperación. A esto se le suma un calendario electoral relevante para la región. Más allá de sus diferencias políticas, la evolución de la economía de ambos países es determinante para Uruguay por sus profundos lazos comerciales en bienes y servicios.
América Latina: situaciones dispares
La incertidumbre global y el encarecimiento del petróleo impactan en la región. La volatilidad en el precio de la energía presionó al alza la inflación. Sin embargo, el efecto ha sido heterogéneo, mientras los países exportadores de energía han logrado amortiguar el impacto gracias a mayores ingresos externos, los importadores netos enfrentaron mayores costos y presiones en sus precios.
Para América Latina y el Caribe, el World Economic Outlook (WEO) del Fondo Monetario Internacional (FMI), en su última versión de julio, proyecta que se mantenga estable en 2,4% en 2026 y repuntará levemente al 2,7% en 2027.
Por su parte, el Banco Mundial, en sus proyecciones de junio, estima que el PIB de la región se desacelerará al 2,2% en 2026, debido a una demanda interna débil, condiciones monetarias más restrictivas y menor dinamismo global. Se prevé una aceleración gradual hacia un promedio del 2,5% entre 2027 y 2028.
Brasil: principal economía de la región
Brasil ha mostrado un desempeño económico estable en los últimos años, con una moderación en su ritmo de expansión. El Producto Interno Bruto (PIB) creció 2,3% en 2025. Según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), la economía brasileña registró una expansión del 2% interanual en el segundo trimestre de 2026, tras haber crecido 1,8% en el primer trimestre para la misma medición.
En materia de precios, la inflación se mantiene en niveles contenidos. La inflación interanual en agosto se ubicó en 4,22%, un nivel cercano al límite superior del rango objetivo fijado por el Banco Central de Brasil, que establece una meta del 3%, con una tolerancia de ±1,5 puntos porcentuales.
Tanto los organismos internacionales como el mercado local proyectan un menor dinamismo económico. El FMI estima una expansión del 2,4% para 2026 y 2,2% para 2027, mientras que el Banco Mundial ubica el crecimiento de la economía brasileña en 1,9% este año y 2% el próximo. La Encuesta de Expectativas de Mercado Focus, publicada por el Banco Central de Brasil, recoge la visión de los analistas locales, quienes proyectan que el PIB crezca 1,9% este año y 1,4% el próximo, donde se observa una baja en sus expectativas.
PIB Brasil, variación

Nota (E): datos estimados por el informe WEO de julio de 2026.
Fuente: elaboración propia en base a datos del FMI.
Argentina: proceso de recuperación
El PIB argentino mostró una recuperación tras crecer 4,4% en 2025, luego de un período de contracción de la actividad. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la economía registró una expansión del 2% interanual en el segundo trimestre de 2026, tras crecer 2,4% en el primer trimestre bajo la misma medición.
La inflación, uno de los desafíos estructurales históricos para Argentina, se mantiene en tasas elevadas, pero significativamente alejadas de los tres dígitos registrados en años anteriores. En agosto, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 1,7% mensual, mientras que la variación interanual se ubicó en 33,45%.
En este marco, los organismos internacionales coinciden en proyectar una expansión para la economía argentina. El FMI pronostica que el PIB del vecino país crezca 3,5% este año y 4% el próximo, mientras que el Banco Mundial proyecta 3,6% para 2026 y 3,7% para 2027.
Los analistas locales mantienen una visión más cautelosa. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), publicado por el Banco Central de Argentina, proyecta un crecimiento del 2,1% en 2026 y 2,9% en 2027.
PIB Argentina, variación

Nota (E): datos estimados por el informe WEO de julio de 2026.
Fuente: elaboración propia en base a datos del FMI.
(*) Economista, integrante del departamento de Consultoría de CARLE & ANDRIOLI, firma miembro independiente de GGI Global Alliance.