“El resultado final del proyecto no es distinto a cómo ingresó a la Cámara de Diputados y al Senado. La iniciativa siempre fue tímida, te diría que también pacata, por lo insuficiente en cuanto a las respuestas que se tienen que dar a las soluciones que atraviesa el país”, expresó.
El legislador señaló que el articulado tuvo pocas modificaciones durante su tratamiento parlamentario y cuestionó que no se hayan incorporado respuestas de mayor alcance. “Creo que el país necesitaba más respuestas concretas en cuanto a la administración de los recursos públicos y a las soluciones que hoy necesita la gente”, afirmó. Por eso, resumió su evaluación en que se trató de “un proyecto tímido, insuficiente, que ingresó y egresó de la misma forma”.
Igualmente, marcó una diferencia entre los objetivos planteados y las herramientas utilizadas para alcanzarlos. “Las prioridades que plantea el gobierno en el proyecto de ley son todas compartibles. La diferencia está en si los recursos y las medidas que propuso esta administración y que terminó votando, alcanzan para responder la magnitud de esos problemas”, explicó.
En esa línea, mencionó la seguridad, la primera infancia y la educación. “Cuando hablamos de seguridad, hablamos de primera infancia y educación, no desconocemos la preocupación y la compartimos. Pero sí estamos lejos en cuanto a lo que se tiene que llevar adelante para poder ir solucionando esos problemas”, indicó.
Déficit fiscal
La situación fiscal también aparece entre sus principales preocupaciones. El diputado aclaró que no considera que Uruguay esté “al borde de una crisis”, pero advirtió por el déficit y por el crecimiento del gasto en un contexto que definió como de desaceleración y en una economía “bastante estancada”.
“Yo creo que el principal riesgo es que se consoliden los gastos permanentes con ingresos o proyecciones que después no se puedan materializar, que se estime que se va a recaudar equis cantidad y después no se logre”, afirmó.
A su juicio, “la responsabilidad fiscal exige objetivos mucho más creíbles que lo que nos está sucediendo con este gobierno”, y consideró necesario profundizar la revisión del gasto.
Más allá de las cuentas públicas, ubicó a la seguridad, la pobreza infantil y la falta de oportunidades para las familias entre las principales preocupaciones del país. “Tenemos cientos de miles de uruguayos que se encuentran bajo la línea de pobreza y no ven una salida que los aliente, que los entusiasme”, sostuvo.
Para el legislador, las transferencias económicas por sí solas no alcanzan. “Creo que no alcanza con transferir recursos, hay que actuar también sobre el empleo, la vivienda y el acompañamiento que necesitan estas familias que la están pasando mal”, remarcó.
Además, vinculó la situación social con la expansión del delito y el narcotráfico. A su entender, existe “una profunda desigualdad”, y sostuvo que el delito y el narcotráfico “han penetrado en una franja social que lo está tomando como un ingreso y está perjudicando mucho”.
Empleo y costo de vida
En materia laboral, reconoció que existen algunos indicadores favorables, aunque consideró que no alcanzan para describir toda la situación. “Hay que reconocer que hay datos que mejoraron en cuanto al empleo. Son señales auspiciosas, pero ahí no se cuenta toda la historia porque todavía hay muchas personas que no consiguen trabajo o al que acceden no es bien remunerado como para que les permita salir de una mala situación”, apuntó.
El costo de vida es, para Andújar, otro de los problemas centrales. Según explicó, la población no evalúa únicamente la evolución de la inflación, sino cuánto puede comprar con sus ingresos.
“La gente a veces no está pensando en ganar más sino en que le rinda más lo que ya gana y creo que ahí está el tema que se debe solucionar”, señaló. En ese sentido, planteó que uno de los objetivos debe ser “tratar de bajar el costo de vida para que la gente pueda satisfacer muchas necesidades, lo que hoy no puede hacer porque no le rinde su salario”.
Seguridad
Al referirse a la seguridad, el diputado fue crítico y la ubicó como el principal déficit de la actual administración.
“Yo creo que se necesita reforzar mucho más la actuación policial, la inteligencia, la investigación en zonas violentas y mejorar la coordinación con la Justicia”, sostuvo.
También reclamó recuperar el control de las cárceles para modificar su función dentro del sistema. “Hay que recuperar el control de las cárceles para que no sigan siendo universidades de violencia, sino que sean lugares de reinserción social, de recuperación de aquellas personas que han cometido delitos”, afirmó.
Para Andújar, el desafío pasa por generar condiciones que permitan a quienes se encuentran bajo la línea de pobreza salir de esa situación de manera sostenible. “Tenemos que darles la mano para que puedan salir de ahí y se puedan mantener con una actividad laboral que los remunere de acuerdo a las necesidades que tienen”, concluyó.