El resultado fiscal ha mostrado una alta variabilidad en lo que va del año, con un déficit fiscal que ha oscilado desde un mínimo de 3,6% del PIB a un máximo de 6,1% del PIB, según detalla el Monitor de Coyuntura, la publicación semanal del Observatorio.
El informe busca entender los motivos de estas fluctuaciones y tratar de definir cuál es el déficit “normalizado” resultante de excluir los factores que han generado esa situación.
“La razón principal de los subibajas abruptos está en la caída de días feriados en el final de determinados meses, que lleva a duplicar pagos en algunos meses y a que no los haya en otros. Es el caso, típicamente, de la Semana Santa, que a veces cae en el cierre de marzo”, explica el informe. No obstante, también se advierten “otras razones de menor cuantía, pero con suficiente materialidad como para ser consideradas como situaciones transitorias”.
En agosto coincidieron dos de esas situaciones. Una fue la variación (considerable) de los stocks de Ancap que, en caso de ser positiva, insume caja de la empresa y, en caso de ser negativa, la aumenta. Otra es la remisión de utilidades del Banco República (BROU) al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que en años sucesivos puede caer en meses diferentes.
En esta oportunidad, para el primero de los casos referidos, en los últimos 12 meses a agosto hubo una acumulación de stocks de 0,22% del PIB, por lo que, para llegar a un dato más preciso sobre la realidad fiscal, hay que restar dos décimas al déficit de ese período (4,9% del PIB). Mientras tanto, para el segundo de los casos, la remisión de utilidades desde el BROU en el año pasado se dio en agosto y en este año en abril. De ese modo, en los resultados fiscales de abril a julio pasados hubo una doble remisión de utilidades. Ahora, en agosto, salió de la cuenta el aporte del año pasado y solo quedó el de este año, lo que es la situación normal y por lo que no procede hacer ajuste alguno.
Por lo tanto, el déficit fiscal observado en los últimos 12 meses a agosto, de 4,9% del PIB, no refleja tan bien la realidad como el ajustado por el “efecto Ancap”, que lo lleva a 4,7% del PIB.