Con la llegada de los días más largos y las temperaturas agradables, esta época del año suele marcar el regreso de muchas personas a la actividad física.
Sin embargo, detrás de ese impulso estacional se consolida un cambio más profundo. Entrenar ya no se asocia únicamente con bajar de peso o modificar la apariencia física: ganar fuerza, tener más energía, conservar la movilidad y cuidar el bienestar emocional son algunas de las razones que llevan a personas de distintas edades a incorporar el ejercicio a su vida cotidiana. En este sentido, y de cara al Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora cada 10 de octubre, la Organización Mundial de la Salud destaca que la actividad física regular también puede contribuir a reducir síntomas de ansiedad y depresión y mejorar el bienestar general.
Durante años, levantar pesas estuvo asociado principalmente con el fisicoculturismo y el público masculino. Entre las mujeres, además, se instaló el mito de que trabajar con cargas generaba necesariamente un aumento excesivo del volumen corporal.
Hoy, el entrenamiento de fuerza comienza a ocupar otro lugar. Cada vez más mujeres lo incorporan para mejorar su funcionalidad, conservar la masa muscular y cuidar su salud a largo plazo.
La Organización Mundial de la Salud recomienda combinar la actividad aeróbica con ejercicios de fortalecimiento de los principales grupos musculares al menos dos veces por semana. Además, una revisión científica publicada en el British Journal of Sports Medicine encontró que realizar actividades de fortalecimiento muscular se asociaba con una reducción de entre 10% y 17% del riesgo de mortalidad por todas las causas y de algunas enfermedades no transmisibles.
Este cambio de paradigma coincide con las proyecciones globales de la actividad física. Según la última encuesta mundial del American College of Sports Medicine (ACSM) sobre las Tendencias de Fitness para 2026, dos de las principales prioridades de los usuarios son el entrenamiento de fuerza enfocado en la longevidad y el ejercicio para la salud mental.
La evidencia demuestra que la población ya no entrena únicamente buscando cambios estéticos de corto plazo, sino para preservar la masa muscular, proteger la funcionalidad articular a largo plazo y utilizar la actividad física como una herramienta efectiva para gestionar el estrés, la ansiedad y el bienestar emocional diario
Nuevas maneras de entrenar
Al gimnasio tradicional se sumaron grupos de running, carreras de calle, trail, entrenamientos funcionales y disciplinas híbridas como Hyrox. Para muchas personas, el ejercicio también se transformó en una experiencia social: entrenar con otros, prepararse para un desafío y pertenecer a una comunidad se convierten en nuevas fuentes de motivación.
Este cambio también modificó lo que se espera de un gimnasio. Además de infraestructura y equipamiento, los usuarios buscan orientación, seguimiento y rutinas adaptadas a sus objetivos y nivel de experiencia.
Tecnología y acompañamiento
Las aplicaciones, evaluaciones corporales y consultas virtuales acompañan esta transformación, facilitando el acceso a rutinas, información y orientación profesional.
En ese contexto, Smart Fit cuenta con Smart Coach, un servicio de consultas virtuales con profesionales especializados en entrenamiento y nutrición. También ofrece Smart Body, una evaluación mediante bioimpedancia que permite conocer distintos indicadores de la composición corporal y consultar los resultados desde la aplicación.
“La tecnología nos permite ofrecer un acompañamiento cada vez más personalizado. Herramientas como Smart Body y Smart Coach ayudan a que las personas puedan conocer mejor su punto de partida, acceder a orientación profesional y entrenar de acuerdo a sus propios objetivos. No se trata solamente de sumar datos, sino de transformarlos en información útil para sostener el hábito y reconocer los avances”, explicó Jorge Pizarro Gerente Técnico de Smart Fit
Aunque la primavera puede funcionar como impulso, construir un hábito requiere encontrar una actividad compatible con la vida cotidiana. El fitness deja así de ser una carrera para llegar al verano y comienza a entenderse como una herramienta de salud, bienestar y autonomía durante todo el año.
Juntos Somos Smart
En esta nueva etapa, Smart Fit también pone el foco en el valor de entrenar acompañado. “Juntos Somos Smart” refleja una mirada del fitness donde el progreso se comparte, la motivación se encuentra en comunidad y cada persona puede avanzar a su propio ritmo. Porque cada paso cuenta y, cuando se trata de seguir adelante, Smart Fit te dice Vamo Arriba. Siempre hay motivos para volver, avanzar y disfrutar el proceso.