En un evento organizado por el Reinventing Bretton Woods Committee, Tolosa compartió panel junto al profesor Nouriel Roubini y autoridades de otras instituciones, donde destacó la transformación de las economías emergentes, y en particular de América Latina, que hoy cuentan con marcos de política más sólidos para desenvolverse en un escenario global más fragmentado e incierto. Explicó que la región desarrolló marcos de política que le permiten aprovechar los beneficios de la integración global y, al mismo tiempo, limitar su exposición a los riesgos derivados de la interdependencia. Este proceso dio lugar a lo que definió como una “gran moderación de los mercados emergentes”, caracterizada por una reducción significativa de la volatilidad económica.
“Los últimos tiempos vienen poniendo en foco que la globalización, que la interdependencia, son riesgosas. (….) Nuestros marcos de política tratan no de retroceder en la integración, sino de sostenerla con resguardos. Una apertura segura, con salvaguardas”, afirmó.
Una economía menos volátil, explicó, ofrece un entorno más predecible, lo que favorece menores costos de financiamiento y mejores condiciones para el crecimiento. Sin embargo, señaló que el reconocimiento de esta transformación por parte de ahorristas e inversores puede ser gradual, lo cual limita las posibilidades de crecimiento: “El dividendo de la estabilidad va a estar ahí, pero parecería que, dados los rezagos en las estructuras de percepción, va a llegar más tarde de lo que se esperaba”.
Uruguay al mundo
Por su parte, en una presentación ante inversores internacionales, Tolosa destacó las fortalezas de Uruguay.
Recordó que, en las últimas dos décadas, el país se preparó mejor para enfrentar los cambios y shocks que llegan desde el exterior. El país diversificó sus mercados y sus fuentes de financiamiento, aumentó sus reservas internacionales y fortaleció su sistema bancario. También redujo su exposición a los movimientos del dólar en la deuda y el crédito, con avances más recientes en los depósitos en moneda nacional. Esto permite que la economía esté mejor preparada para absorber shocks externos.
Tolosa destacó la independencia y capacidad técnica del BCU, así como la política de libre flotación del tipo de cambio, que permite absorber parte de los impactos externos.