En su discurso de apertura, De los Heros destacó la importancia de esta decimoquinta edición de las Jornadas, y las valoró como “una oportunidad para reconocer el camino recorrido y el trabajo sostenido que ha permitido consolidar este encuentro como un espacio de referencia para el análisis, la reflexión y el intercambio de ideas”.
Señaló que el evento, que se realiza desde 2012, permite reunir a especialistas de diversos ámbitos: reguladores, supervisores, profesionales del derecho, representantes de los mercados regulados, integrantes de la academia y funcionarios del BCU. “Esa diversidad de experiencias y perspectivas es una de sus principales fortalezas”, destacó.
“El derecho bancocentralista no se construye de manera aislada. Se nutre del diálogo entre disciplinas, de la experiencia institucional y del conocimiento de quienes trabajan diariamente con las normas, los mercados y las transformaciones que atraviesa el sistema financiero”, agregó.
“Respuestas adecuadas”
La vicepresidenta del BCU también valoró el contexto actual, marcado por una “realidad dinámica”, con cambios tecnológicos cada vez más rápidos, nuevas modalidades de prestación de servicios financieros y riesgos que evolucionan en forma permanente. “Frente a esta realidad, el derecho debe ser capaz de comprender las transformaciones, acompañar la innovación y ofrecer respuestas adecuadas, sin perder de vista la seguridad jurídica, la protección de los usuarios y la confianza en el sistema”, sostuvo.
De los Heros sostuvo que la confianza es “un activo esencial”, que se construye con “instituciones sólidas, reglas claras y decisiones fundadas”, pero también “en la capacidad de escuchar, de anticipar los cambios y de generar ámbitos en los que sea posible analizar los desafíos con profundidad y desde perspectivas diversas”.
Durante los dos días de jornadas se abordaron las novedades legislativas en materia bancocentralista, cambios normativos, ciberseguridad y las respuestas que deben brindar las instituciones financieras ante estas amenazas digitales. También se trató la innovación financiera y cómo los “sandboxes regulatorios” (entornos de prueba) permiten explorar soluciones innovadoras dentro de un marco de supervisión adecuado. “El desafío consiste en evitar dos extremos: que la regulación se convierta en un obstáculo innecesario para la innovación, o que la innovación avance sin las garantías necesarias para la estabilidad, la seguridad y la protección de las personas”.
“No esperamos que unas jornadas como estas ofrezcan respuestas definitivas a todos los desafíos. Su verdadero valor reside también en ayudarnos a identificar correctamente los problemas, enriquecer el análisis y explorar posibles caminos”, concluyó.