La iniciativa presentada por Claro Empresas tuvo lugar el miércoles 21 de octubre en el Piso 22 de la Torre 2 del World Trade Center Montevideo Free Zone. Con la moderación del director ejecutivo de Vistage Uruguay, Alejandro Laborde, la conferencia se centró en la necesidad de la gestión del estrés y las emociones humanas para fomentar el aprendizaje y una efectiva toma de decisiones. Bajo su moderación, los panelistas Bachrach y Descoins enfatizaron en el rol de la IA como una herramienta destinada a la automatización de procesos, dándole así lugar a los CEO y trabajadores de las empresas para enfocarse en áreas vinculadas a la estrategia, la cultura empresarial y la creatividad.
En una analogía con el fútbol y la política, Laborde se refirió a las distintas formas de pensamiento como una oportunidad de aprendizaje, al contrario de lo que suele suceder que genera fricción y enfrentamientos por las diferencias. El moderador alentó a ver las diferencias y los puntos de vista alternativos como una forma de acercamiento y aprendizaje en lugar de tomarlo solamente como una oposición. “Que nos haga pensar si no hay una nueva forma de hacer las cosas, de acercarse y empatizar con el otro”, comentó.
Primeras posturas
Los panelistas comenzaron el debate sobre las inteligencias -artificial y emocional- posterior al discurso de bienvenida e introducción a la conferencia de Laborde. En su intervención, Estanislao Bachrach aclaró que su abordaje y perspectiva en el tema serían desde su posición como biólogo y no tanto desde un lado técnico sobre la IA -postura que tomaría Descoins en contraparte-. Explicó que la gestión de las emociones en las empresas es fundamental para una mejor toma de decisiones, ya que, según dijo, estas provienen de un lado emocional 0,47 segundos antes de que aparezca el razonamiento lógico. Agregó que el entender las emociones de los colaboradores -forma de llamar a los empleados- de la empresa “está de moda” y que la cultura del bienestar empresarial fomenta un mayor rendimiento en la productividad.
Por su parte, Alan Descoins presentó a la IA como una herramienta compleja de utilizar e implementar hace no más de cinco o seis años, lo que al día de hoy es completamente diferente por tener un uso de beneficio personal o comercial, más allá de las utilidades que un modelo pueda tener. El CEO de Tryolabs ahondó en la complejidad del proceso de entrenamiento que las inteligencias artificiales tuvieron que atravesar para llegar a la instancia actual. “Yo tenía que tener un montón de datos de precio (...) Tenías que probar y jugar un montón, conseguir esos datos y después entrenar un modelo que lo único que sabía hacer era decirte el precio del producto, y encima hacer eso para todos los productos”, explicó.
Además, aclaró que una mejoría del 1% en un modelo de IA podía llegar a costar más de US$ 1 millón, algo exclusivamente posible para las grandes empresas de Estados Unidos, y que la generación de imágenes ni siquiera era pensable cinco años atrás.
Un lado más humano
Luego de una explicación sobre la automatización de procesos posibilitados por la IA, Bachrach enfatizó en la capacitación que las empresas deben tener para mejorar la gestión emocional de sus colaboradores. El doctor en Biología Molecular explicó la alta dificultad de aprendizaje bajo estrés, lo que denominó como “anti-aprendizaje”, estado en el que un empleado no puede prestar atención plena por un sistema nervioso alterado. “Cuando el sistema nervioso está alerta, no aprendés o aprendés peor (...) primero trabajemos el estrés y después aprendamos lo que quieras”, aseveró.
El lado “biológico” de la IA
Bajo la temática del aprendizaje, Descoins ahondó en los “paralelismos” -aclaró el uso de muchas comillas- posibles, los cuales son muy conceptuales y distintos en esencia, por ejemplo, el de las “redes neuronales” de la IA. El CEO puntualizó que, en contraste con el proceso sumamente dividido de las máquinas, los seres humanos aprendemos de forma continua. Calificó el proceso de la IA como “una gran licuadora” dividida en dos fases de entrenamiento: el pre-training y el post-entrenamiento. Este proceso inicia con un modelo de IA que no tiene nada de base y de repente pasa a poseer conocimientos de múltiples idiomas, así como todo el texto disponible en internet.
Entre otros puntos
La conferencia además tuvo como tema de debate la polémica de un posible reemplazo de la IA sobre las capacidades humanas. Los invitados coincidieron en que la mejor postura a tomar sobre esta herramienta no es verla de forma positiva o negativa, sino aprovechar sus múltiples capacidades y apostar por la fórmula “IA + humano” para maximizar su uso y la eficiencia empresarial.