En el comunicado, el BCE “agradeció calurosamente” a Lagarde y no mencionó ningún motivo para su alejamiento, aunque el rumor de una salida anticipada estaba creciendo desde hacía meses.
En cuanto a la reunión del Consejo de Gobierno, no hubo sorpresa alguna y el BCE resolvió mantener las tasas de interés de referencia en 2,5%. La pausa llega en un momento en que una venta masiva de bonos del Estado francés eleva el costo de financiamiento de toda la eurozona, mientras la inflación se sitúa en el 3,8%, casi el doble del objetivo del 2% del BCE.
De igual forma, al otro lado del Atlántico, la Reserva Federal (Fed) estadounidense resolvió mantener incambiada su tasa de interés de referencia en el rango de 3,75% a 4%, tras el aumento de 25 puntos básicos que había resuelto en setiembre. Sin embargo, no hubo unanimidad en el banco central, ya que dos de los 12 miembros pretendían subir otro cuarto de punto la tasa.
El comunicado de la Fed destaca la solidez de la economía estadounidense y un consumo interno que se ha mantenido “estable”, a pesar de la incertidumbre geopolítica. Asimismo, resalta el “fuerte” crecimiento de la productividad, de una “robusta” inversión de capital y del buen tono del mercado laboral.
Sin embargo, advierte que “la inflación se mantiene elevada”. En tal sentido, la Fed esperará a obtener nuevos datos antes de determinar futuros movimientos en la tasa.