Sociedad
La empresa uruguaya de infraestructura tecnológica cumplió 90 años el 1° de octubre
Conatel propone que las empresas generen sus propios tokens de IA para no depender de proveedores globales
Ismael Almandos, gerente general de Conatel, dijo en diálogo con CRÓNICAS que las organizaciones tienen más conciencia de los riesgos de ciberseguridad, pero aún no actúan a la velocidad necesaria, algo que la inteligencia artificial (IA) agrava porque los atacantes ya la usan. Explicó que la empresa integra tecnología de 32 fabricantes, describió su vínculo con Antel como el de cliente, proveedor y socio, y señaló que Paraguay, adonde llegó en 2019, ya aporta el 14% de la facturación.
Fecha de publicación: 30/10/2026
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Redacción

Conatel surgió en 1936 fabricando centrales telefónicas y luego se diversificó hacia los materiales eléctricos, un negocio que, explicó Almandos, se escindió y ya no integra la empresa. Después atravesó las olas de las redes de datos, la ciberseguridad, la nube y la telefonía celular. Para la compañía, dijo, cada disrupción tecnológica es “un riesgo enorme y una oportunidad enorme”. Sobre la transformación más compleja, respondió que “la más difícil siempre es la que está por venir”, y que hoy el foco está en la IA.

Según el gerente general, la misión es lograr que las tecnologías emergentes que prometen ganancias de productividad “se puedan implementar localmente a través de talento local”. Conatel se define como integradora de tecnologías de la información de misión crítica: toma tecnología de fabricantes —tiene alianzas con 32, entre ellos Cisco, Fortinet, Siemens, HP Enterprise y Huawei—, la importa, logra que “hablen entre sí” y arma una solución que instala en las oficinas del cliente o en la nube. Su foco es la infraestructura; las aplicaciones las construyen los clientes u otros proveedores. Se organiza en dos divisiones: infraestructura de tecnologías de la información (redes, nube, IA y datos, ciberseguridad y comunicaciones unificadas) y soluciones para la industria (automatización, robótica e Industria 4.0).

Ciberseguridad e IA propia

Sobre ciberseguridad, Almandos dijo que la conciencia sobre los riesgos creció por la cantidad y la repercusión de los ataques, pero que “todavía hay una brecha muy importante” en efectivamente actuar para tener organizaciones más resilientes. A su juicio, la IA potencia esos riesgos en “órdenes de magnitud” y, como los atacantes ya la usan, defenderse solo con personas resulta difícil por la velocidad. En los mercados donde opera Conatel, indicó, las organizaciones no responden al ritmo necesario.

Almandos sostuvo que todas las organizaciones “van a ser organizaciones de IA” y necesitarán una IA propia que cuide sus datos y no dependa de terceros, al menos en los procesos críticos, aunque seguirán consumiendo una mezcla de proveedores, como pasó con la nube. Conatel ofrece infraestructura para producir tokens (la unidad de inteligencia que genera un modelo) en “fábricas de tokens locales”, sin depender de proveedores globales como Google, Anthropic u OpenAI, por ejemplo. Los motivos son la previsibilidad de costos, ya que “uno sabe cuánto salen hoy los tokens, pero no sabe cuánto van a salir el mes que viene”, y el suministro: un banco, ejemplificó, no puede sostener procesos críticos con un recurso cuya disponibilidad y precio no controla.

Explicó que los proveedores globales entregan tokens con medidas de seguridad incorporadas, mientras que en una fábrica local la organización debe montarlas. Conatel integra modelos de pesos abiertos, estadounidenses y chinos, con capas de seguridad y resiliencia.

Expansión regional y tecnológica

Conatel desembarcó en Paraguay en 2019 con el mismo modelo de negocio. Almandos calificó la experiencia de “muy positiva”: ese mercado aporta el 14% de la facturación y crece rápidamente. Espera que su peso aumente y que la operación se consolide entre las principales integradoras del país; después, dijo, mirarán otros territorios. La expansión también les dio acceso a talento: hay “muy buen talento al igual que en Uruguay”, y los equipos de ingeniería de ambos países trabajan de forma coordinada.

Por otra parte, Almandos explicó que la IA actual es digital, empezó con chats y hoy son agentes que resuelven tareas, y anticipó que “en breve” llegará la IA física, con robots y actuadores que operan sobre el mundo real, “una revolución tanto o más grande” que la digital. Conatel, consideró, es “una de las pocas empresas” bien posicionadas para acompañar a sus clientes en esa ola, porque combina infraestructura de TI con su división de industria y ya forma a sus ingenieros en esas áreas.

El vínculo con Antel

Almandos definió el vínculo con Antel como “muy profundo”, con “casi todas las formas de vínculo posible, menos en competencia”, excepto “algún caso puntual”. Conatel es su cliente en telefonía corporativa, datos y centros de datos; su proveedora, pues, según dijo, suministra gran parte de la infraestructura que Antel usa para dar servicios; y su socia en Cloud PBX, una solución de telefonía corporativa en la nube desarrollada en conjunto y ofrecida al mercado por ambas.

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Ismael Almandos
Buenos Aires 484, CP 11000, Montevideo, Uruguay
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