La revisión de la exoneración del Imesi a los vehículos eléctricos y/o híbridos es una decisión absolutamente racional y necesaria. Uruguay tiene un alto nivel de gasto tributario comparado con otros países y comparado históricamente consigo mismo. Actualmente el nivel de gasto tributario está en niveles cercanos al 7% del PIB; entre las excepciones tributarias al régimen general, se encuentra la exoneración del Imesi a los vehículos eléctricos e híbridos.
Es probable que ocurra una revisión diferencial por parte del PE, según usos de los vehículos. Es importante consolidar el cambio y que se privilegien las nuevas tecnologías limpias, principalmente en el transporte público y en los vehículos utilitarios afectados al sector productivo, donde puede faltar camino por transitar. Lo que no parece tener justificación en términos de la política pública es mantener la exoneración del Imesi en autos de alta gama o bien, seguir incentivando de forma uniforme el crecimiento exponencial del parque automotor, porque ello también tiene externalidades negativas para las ciudades y para el ambiente, pues todavía no se tiene certeza sobre cómo se procesarán los desechos electrónicos y las baterías de los nuevos vehículos.
En cuanto al impacto en los ingresos fiscales para el país, las cifras dejaron de ser irrelevantes y el impacto va en aumento, en línea con el crecimiento del parque automotor eléctrico. Sumando la exoneración de vehículos eléctricos e híbridos, el gasto tributario arrojó una cifra anual del orden de los US$ 70 millones para el año 2024. Es esperable que las cifras sean más relevantes aún para el año 2025 y este año 2026. El Imesi representó un 8,6% de la recaudación total de la DGI en 2025, es materialmente importante, no obstante, algunos años antes representaba cifras del orden del 10% de la recaudación total. Hilando más fino dentro del Imesi, la carga sobre vehículos automotores fue un 1% de la recaudación total en 2025, pero esa cifra del año 2025 tuvo un retroceso del 12,5% en términos reales respecto de la recaudación del año anterior, que seguramente seguirá retrocediendo en estos meses del 2026. Esto es un indicador del efecto que está teniendo la exoneración del Imesi a los vehículos eléctricos y/o híbridos en los ingresos tributarios.
¿Cabe esperar un retroceso relevante en la compra de vehículos eléctricos o híbridos como resultado de esta revisión en las exoneraciones? Los cambios que se puedan producir por el retiro de los beneficios fiscales en la compra de vehículos eléctricos o híbridos, probablemente impacten marginalmente el crecimiento de este tipo de automóviles frente a los tradicionales motores a combustión, ya que el precio en plaza y las prestaciones de las nuevas tecnologías seguirán mejorando, como ocurrió de manera creciente en los últimos años. Además, es esperable que el consumo y el mantenimiento de los vehículos eléctricos sigan siendo más convenientes que los de los vehículos tradicionales, pues, entre otras cosas, las naftas están gravadas con Imesi y la energía eléctrica no. Aquí podemos ubicar otro tema no menor en materia tributaria, que también nuestro país deberá discutir en un futuro próximo, más allá de los gobiernos de turno.
Uruguay, evidentemente, necesita más recursos económicos para destinarlos a políticas sociales, en particular para la primera infancia, y también hacen falta recursos para la adaptación y mitigación del cambio climático. No obstante, quien crea que por tener más vehículos eléctricos estamos poniendo en marcha una revolución ambiental, se equivoca. Los desafíos de Uruguay en materia de adaptación y mitigación del cambio climático son muy importantes y pasan por compatibilizar el impacto de las actividades productivas con las mejores prácticas ambientales (por ejemplo, la problemática del agua). La cantidad de vehículos eléctricos creció de manera exponencial, porque ante similares prestaciones resultan más asequibles que los autos tradicionales y porque es más económico su mantenimiento y consumo energético, no necesariamente por una gran conciencia y responsabilidad ambiental de la mayoría de los uruguayos.
(*) Contador público (Udelar). Máster universitario en Hacienda Pública y Administración Financiera y Tributaria (UNED, España). Profesor de la maestría y los posgrados de Tributaria en la Udelar. Investigador senior y coordinador del Laboratorio Fiscal y Tributario del Cinve