Al analizar la situación del sistema bancario, el informe del BCU detalla que el grado de adecuación patrimonial, medido como el cociente entre la RPN (patrimonio regulatorio) y la RPNM (mínimo exigido), cerró en junio en un nivel similar al del trimestre anterior, manteniéndose por encima del nivel observado en los últimos dos años. De esta manera, la RPN de los bancos excede 2,09 veces el capital mínimo para cubrir los riesgos, situándose en $ 294 mil millones.
La solvencia de capital sometida a pruebas de tensión en dos escenarios: escenario I– adverso y escenario II– escenario de crisis, indican que el sistema bancario soportaría en promedio un escenario de recesión severo manteniendo un nivel patrimonial razonablemente adecuado.
Depósitos y créditos
Los depósitos en el Sector No Financiero (SNF) Privado bajaron 2,5% en términos reales en el último trimestre, alcanzando los $ 2 billones (54,7% del PIB). Esto denota una baja en términos reales de depósitos en pesos de 2,3% y una disminución no significativa de 0,2% de los depósitos en moneda extranjera medidos en dólares corrientes. No obstante, el informe advierte que la cifra de depósitos en moneda nacional está incidida por “un efecto artificial generado por la carga de salarios antes de Semana de Turismo que anticipó el aumento de saldos al cierre del trimestre anterior”. De depurarse las diferencias, los depósitos en pesos observan un aumento real del 3,3%.
Los créditos brutos al SNF Privado residente se ubicaron en $ 1,1 billones a junio de 2026 (30,8% del PIB), lo que implica un leve crecimiento real de 0,6%. Al desglosarlos por moneda, se observa que los créditos en moneda nacional tuvieron incrementos reales de 1,9% en el último trimestre, mientras que en moneda extranjera aumentaron 1,6%.
La calidad de la cartera mantiene la mejora alcanzada en los últimos años, hecho que se ve reflejado en el ratio de créditos categorizados 3, 4 y 5 sobre el total de créditos, que se mantiene debajo del 10%, bajando incluso respecto al cierre del trimestre anterior desde 9,96% a 9,67%. Por su parte, la morosidad se mantiene muy cerca de su mínimo histórico (1,5%, diciembre de 2022), cerrando el segundo trimestre de 2026 en 1,7%.
IMAE aumentó 1,7% interanual en julio
El Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) elaborado por el BCU registró en julio un crecimiento interanual de 1,7%, lo que constituye la primera señal positiva de la economía local para el tercer trimestre. Por su parte, en términos desestacionalizados el indicador se expandió un 0,2% respecto al mes anterior y, considerando la tendencia-ciclo (que mira la evolución más a largo plazo), lo hizo un 0,1%.
El IMAE es un indicador sintético que resume la actividad de las distintas ramas de la economía. Su variación interanual proporciona una medida de la evolución de la actividad económica del país en el corto plazo. El cálculo del IMAE se basa en múltiples indicadores de oferta que son ponderados por la participación de las actividades económicas dentro del PIB.