La Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) y el Instituto Cuesta Duarte del PIT-CNT, con financiamiento de Inefop, pusieron en marcha el pasado lunes el Foro de Referentes Industriales. Integrado por unos 20 empresarios, sindicalistas y académicos, forma parte del proyecto País Industrial y elaborará propuestas de política industrial.
García contó que la idea nació hace casi dos años, en charlas con Marcelo Abdala y con Danilo Dárdano (hoy integrante del foro) para trabajar primero en lo que ambas partes comparten, aunque en otros temas piensen distinto. Recordó que había dudas sobre su viabilidad y que la instalación de este ámbito “demuestra que esto es posible”. Desde su perspectiva, el país padecía un proceso de desindustrialización, y se mostró convencido de que “un país solamente se va a desarrollar si su industria se desarrolla”. Consideró que “no hay diálogo social más importante hoy en el Uruguay” que este.
Convergencia, formación y política industrial
Por su parte, Abdala afirmó que “la palabra clave es ‘convergencia’”. Entre los temas a abordar mencionó la integración sur-sur, la complementación productiva intraindustrial, la “soberanía tecnológica” y una productividad genuina, que aumente con conocimiento y calidad la capacidad productiva del trabajo. Planteó mejorar la rentabilidad empresarial y las condiciones de vida de los trabajadores, y dijo que el “saber hacer” empresarial y el de los trabajadores es una “fuerza productiva potencial” que hay que desplegar.
En tanto, Venturiello señaló que la formación profesional viene después de definir qué producción se quiere. Dijo que ni el instituto ni el país admiten una formación masiva: importa la calidad, no la cantidad de personas capacitadas. Pidió acreditar a los trabajadores calificados y reconvertirlos a las nuevas tecnologías, porque “Uruguay no se puede dar el lujo de desperdiciar” ese saber acumulado.
El coordinador académico del Cuesta Duarte, Rodrigo Alonso, detalló que País Industrial dura dos años, tiene ocho objetivos y cuenta como socios estratégicos con el Ministerio de Industria (MIEM), el de Trabajo y la OIT. Aclaró que el gobierno no integra el foro, aunque este dialogará con el Plan Industrial que el MIEM acaba de proponer. Comentó que en Uruguay hay ausencia y falta de permanencia de una política industrial nacional, y que el diálogo social puede darle sostén.
Regulación, escala regional y articulación de políticas
Desde el sector empresarial, Rosemarie Boschetti, directora de una industria química que importa y fabrica productos a granel y de limpieza, afirmó que la competitividad no pasa solo por la energía y los salarios: la industria enfrenta “un problema enorme regulatorio”. Relató que, para registrar un producto, debe escanear gran cantidad de hojas que a su entender el Ministerio de Salud Pública ya tiene, y que este año, al registrar uno para un cliente de marca blanca, no le supieron precisar el plazo: podía ser de tres meses, nueve o un año. “Hoy los uruguayos estamos usando jabón en polvo paraguayo”, dijo.
A su juicio, además de pedir papeles hay que controlar: sostuvo que llegan productos de la región con menor concentración que los nacionales -dijo que el suyo tiene el doble que uno brasileño-, aunque reconoció que son algo más baratos por costos como la energía y los salarios. Pidió simplificar registros, incorporar inteligencia artificial en las regulaciones e informar a la población para que compre productos uruguayos. Agregó que cada línea que no abre significa “cinco trabajadores menos” para contratar.
Álvaro Padrón, del Centro de Formación para la Integración Regional (Cefir), consideró que el proyecto “solo puede ser viable” si se piensa regionalmente, por un problema de escala. Luis Bértola, de la Facultad de Ciencias Sociales, expresó preocupación por “la compartimentación de las políticas” y pidió articular el foro con otras iniciativas, como la Estrategia Nacional de Desarrollo y el Plan Industrial.
Cómo seguirá el trabajo
El foro tendrá tres instancias más de debate, en noviembre, febrero y marzo. En abril y mayo, el equipo técnico elaborará con esos insumos un borrador de la agenda proindustria; en junio se validará el documento y en julio de 2027 se presentará públicamente. En paralelo se realizará un concurso de ensayos sobre política industrial.